La temporada ciclónica en la región del Atlántico
Norte se extiende desde el primero de junio hasta
el 30 de noviembre. Cada año, es esperada con
gran expectación en los países del área que pueden
ser afectados por los ciclones tropicales, ya
que éstos pueden provocar muertes y destrucciones,
amén del beneficio que en ocasiones producen las
lluvias que los acompañan, si son precedidos por
un período prolongado de sequía.
La
temporada del 2001 tuvo varios rasgos característicos
como fue la degradación al estado de onda tropical
de tres tormentas tropicales y de una depresión
tropical seguida por una intensificación y la
gran actividad presentada en octubre, con cinco
organismos que alcanzaron nombre. Además, se resalta
que este es el cuarto año consecutivo en que se
origina un huracán intenso en el Mar Caribe, a
lo que se debe adicionar la presencia de otro
gran huracán desarrollado en esa área. Esto confirma
una vez más que el Caribe se halla en una nueva
era de alta frecuencia de ciclones tropicales,
como fue indicado por Ballester et al (2000),
para lo cual los habitantes del área deben prepararse
cada vez mejor.
Indudablemente
de mayor importancia para Cuba fue el azote del
huracán Michelle, el cual representó la primera
afectación de un huracán de gran intensidad a
nuestro país en el presente siglo. La última afectación
de tal magnitud fue por el huracán Fox el 24 de
octubre de 1952, el cual cruzó por Cayo Guano
del Este, casi al Sur de Cienfuegos, como huracán
Categoría 4, debilitándose después sobre las actuales
provincias de Matanzas, Cienfuegos y Villa Clara.
En
este trabajo se presentan las características
principales de la temporada ciclónica del año
2001 en la cuenca atlántica. Como fuente de información
fundamental se utilizaron las imágenes del satélite
geoestacionario GOES-8, las observaciones de los
aviones de reconocimiento, de superficie y del
aire superior; además de la información de los
boletines emitidos por el Centro de Pronósticos
del Instituto de Meteorología, los Avisos publicados
por el Centro Nacional de Huracanes de los Estados
Unidos y los Reportes de los Ciclones Tropicales
confeccionados por este Centro (http:www.nhc.noaa.gov/2001.html).
También se contó con las observaciones de los
radares meteorológicos situados en La Bajada,
Punta del Este, Casa Blanca y Pico San Juan, así
como con las informaciones de las estaciones y
Centros Meteorológicos Provinciales. Las imágenes
del satélite presentadas fueron extraídas de la
página Web del Laboratorio de Investigaciones
Naval de Monterrey (http://kauai.nrlmry.navy.mil/sat-bin/tc_home)
y obtenidas del archivo de imágenes del Grupo
de Satélites del Centro de Pronósticos del Instituto
de Meteorología.
Características generales de la temporada ciclónica de 2001
En
esta temporada se originaron un total de 17 organismos
tropicales, dos de los cuales permanecieron en
la categoría de depresión tropical, seis se desarrollaron
hasta la de tormenta tropical y nueve alcanzaron
la intensidad de huracán. El 65% de esos organismos
tuvieron su origen en ondas tropicales. En la
Tabla 1 se presenta la clasificación de los ciclones
tropicales del Atlántico, según la intensidad
de los vientos máximos sostenidos en superficie.
De los nueve huracanes, cuatro fueron intensos
(Categoría 3 o superior en la escala de Saffir
– Simpson, ver Tabla 2). Erin y Félix fueron
huracanes de categoría 3, mientras que Iris y
Michelle llegaron a alcanzar la categoría 4. Entre
éstos sobresalen los dos últimos, no sólo por
la intensidad, sino también por haber sido los
únicos huracanes que afectaron áreas terrestres,
con toda su fuerza, ocasionando pérdidas de vidas
y económicas a países de Centroamérica y Cuba.
Tabla
1. Clasificación de los ciclones tropicales
atendiendo a la intensidad de los vientos máximos
sostenidos en superficie.
Clasificación
Viento máximo sostenido en km/h
(media en un minuto)
Depresión tropical
<63
Tormenta tropical
63 - 117
Huracán
>117
Tabla
2. Clasificación de los huracanes según
la escala de Saffir – Simpson.
Categoría
Presión
central (hPa)
Viento máximo sostenido (km/h)
Daños
1
>=980
118 - 153
Mínimos
2
979 - 965
154 - 177
Moderados
3
964 - 945
178 - 209
Extensos
4
944 - 920
210 - 250
Extremos
5
< 920
>250
Catastróficos
Al
observar en la Tabla 3 la distribución mensual
de las tormentas tropicales, se destaca el mes
de octubre, el cual sobrepasa con creces el valor
medio determinado para el período 1886 –
2000 e iguala a las temporadas de 1923 y 1969,
superadas sólo por las de 1887 y 1950 con seis
tormentas desarrolladas en este mes. En octubre
también resultó de interés la formación de los
dos huracanes más intensos de la temporada. En
noviembre se intensificó un gran huracán en el
Caribe, oriundo en esta área, lo cual sólo había
ocurrido en 1912 y en 1999, además de intensificarse
tres huracanes en el mes, hecho que se presenta
por primera vez desde 1886.
El período más activo estuvo enmarcado entre el
7 de septiembre y el 7 de octubre, con la formación
de la depresión tropical número 9 y la presencia
de seis tormentas tropicales, cinco de las cuales
se convirtieron en huracán. En esta temporada
el período de mayor actividad se produjo con cierto
retardo y no fue hasta el 8 de septiembre en que
una tormenta alcanzara la categoría de huracán.
Ese retardo se debió fundamentalmente a lo intenso
que se presentó el anticiclón subtropical del
Atlántico y a la vaguada tropical troposférica
superior.
Tabla
3. Frecuencia media mensual de los ciclones
tropicales del período 1886 – 1999 y comportamiento
en el año 2000.
Período
Junio
Julio
Agosto
Septiembre
Octubre
Noviembre
1886 - 2000
0.5
0.7
2.1
2.9
1.8
0.4
2001
1
0
3
4
5
2
En
la Tabla 4 se presenta un resumen de las características
de los ciclones tropicales y sus trayectorias
se muestran en la Fig.1 En esta figura se aprecia
que sobre el Océano Atlántico se desarrollaron
diez ciclones tropicales (Chantal, Dean, Erin,
Félix, Humberto, Jerry, Karen, Lorenzo, Noel y
Olga), tres lo hicieron sobre el Golfo de México
(Allison, Barry y Gabrielle) y dos en el Mar Caribe
(Iris y Michelle). Sólo dos huracanes alcanzaron
esta categoría al sur de los 24 grados de latitud
norte, y fueron los dos desarrollados en el Caribe.
En
la temporada del año 2001 varios países fueron
afectados directamente por algún organismo. Los
Estados Unidos sufrieron los efectos de Allison,
Barry y Gabrielle. Belice fue impactada por Chantal
e Iris. Las Antillas Menores estuvieron afectadas
por Chantal, Iris y Jerry, en sus fases más débiles
y por último Nicaragua, Cuba y Las Bahamas que
fueron azotadas por Michelle en distintas etapas
de su evolución.
Tabla4.
Tormentas tropicales y huracanes de la temporada
ciclónica de 2001 en el Atlántico Norte.
Nombre
Fecha de inicio
Fecha en que finaliza
Viento máximo (km/h)
Presión mínima (hPa)
Fecha y hora (UTC*) en que alcanzó
la máxima intensidad
Escala Saffir Simpson
Allison
6/5
6/7
95
1002
6/5 1852
-
Barry
8/2
8/6
110
990
8/5 1154
-
Chantal
8/15
8/22
110
997
8/19 0604
-
Dean
8/22
8/28
110
992
8/27 1800
-
Erin
9/1
9/14
195
968
9/9 1952
3
Félix
9/7
9/18
185
965
9/13 1800
3
Gabrielle
9/11
9/18
130
980
9/14 1009
1
Humberto
9/21
9/27
165
970
9/26 1200
2
Iris
10/4
10/9
230
948
10/9 0000
4
Jerry
10/6
10/8
85
1003
10/7 0600
-
Karen
10/12
10/15
130
982
10/14 0900
1
Lorenzo
10/27
10/31
65
1007
10/30 0000
-
Michelle
10/29
11/6
220
933
11/3 1921
4
Noel
11/5
11/6
120
986
11/5 1600
1
Olga
11/24
12/4
150
973
11/27 1800
1
*UTC: Significa Tiempo
Universal Coordinado y difiere en +5 de la hora
local para Cuba (Meridiano 75° W).
Fig. 1 Trayectoria de los ciclones tropicales de la temporada ciclónica de 2001.
Las posiciones están dadas cada 6 horas y las
señaladas con el día se corresponden con las 12:00
UTC.
Características
individuales de los ciclones tropicales de
2001
Las
dos depresiones tropicales que no se desarrollaron
fueron la número 2 y la 9, ambas originadas en
ondas tropicales. La segunda depresión tropical
de la temporada tuvo su origen en la noche del
11 de julio sobre el Atlántico al este del grupo
sur de las Antillas Menores y en la tarde del
12 ya no presentaba circulación en superficie.
La novena depresión se formó sobre el Caribe,
muy cerca de Puerto Cabezas, en la tarde del 19
de septiembre, debilitándose en la noche sobre
Nicaragua. Los remanentes de esta depresión al
salir al Pacífico Oriental se convirtieron en
la tormenta Juliette el día 21.
Las
características de cada una de los organismos,
que alcanzaron al menos la categoría de tormenta
tropical se presentan a continuación:
La primera depresión tropical de la temporada
se formó a partir de una onda tropical que llegó
al Pacífico Nororiental y desarrolló en su seno
una baja tropical al sur de Tehuantepec. Esta
baja se movió con una componente en general al
norte penetrando en el Golfo de Campeche y continuó
con igual rumbo, hasta que en la mañana del 5
de junio las imágenes del satélite indicaban la
presencia de una depresión tropical sobre el noroeste
del Golfo de México. En las primeras horas de
la tarde de ese día, un avión de reconocimiento
reportó la presión mínima central de 1002 hPa
y vientos máximos de 95 km/h, lo cual permitió
clasificarla como la tormenta tropical Allison,
situada a unos 105 kilómetros al sursuroeste de
Galveston, Texas.
En
la Fig. 2 se presenta el patrón nuboso cizallado
asociado a Allison minutos antes del reporte del
avión. Aquí se puede apreciar el centro de la
tormenta definido por líneas de nubes bajas muy
próximo a la extensa banda de nublados convectivos.
Fig. 2 Tormenta tropical Allison. Imagen VIS del satélite GOES-8, 5 de junio de 2001 a las 18:15 UTC.
La tormenta continuó
moviéndose lentamente al norte por la periferia
de la dorsal anticiclónica subtropical, con poca
variación en intensidad, para penetrar por el estado
de Texas a finales de la tarde del 5 por un punto
situado al oeste y cerca de Galveston. En la madrugada
del 6 cerca de Houston fue degradada a depresión
tropical, la cual siguió trasladándose sobre Texas,
donde se debilitó el día 7. Sus remanentes derivaron
al sur y se encontraron de nuevo sobre el noroeste
del Golfo dos días después. Aquí se volvió a estructurar
como una baja subtropical, la cual se trasladó sobre
los Estados del sudeste de los Estados Unidos y
al salir por la costa atlántica se unió a un sistema
frontal disipándose finalmente al sudeste de Nueva
Escocia.
Allison
produjo fuertes lluvias e inundaciones en la porción
sudeste de Texas, gran parte de Louisiana y el
sur de Mississippi. Los daños causados por esta
tormenta fueron cuantiosos, fundamentalmente en
Texas, donde se declararon como área de desastre
a 28 condados. En total ocasionó 41 muertes por
efecto directo y 9 muertes indirectas, así como
daños económicos por más de 5 000 millones de
dólares. La mayoría de las muertes ocurrieron
en el área metropolitana de Houston donde cayeron
662 milímetros de lluvia.
La
tercera depresión tropical se originó en el seno
de una onda tropical fuerte en la mañana del día
2 de agosto sobre el Golfo de México, a unos 300
kilómetros al suroeste de Tampa. En horas de la
tarde de ese día los reportes de un avión de reconocimiento
permitieron clasificar al sistema como la tormenta
tropical Barry. La tormenta en esos momentos
se encontraba en un ambiente de alta cizalladura
vertical y presentaba un patrón nuboso característico
de un sistema híbrido, ya que interactuaba con
una baja superior y un sistema baroclínico que
se hallaba sobre la porción norte del Golfo de
México y el centro de la Florida.
Barry se trasladó con poco cambio en intensidad
en un rumbo próximo al oestenoroeste hasta la
mañana del 3, en que comenzó a moverse con lentitud
derivando primero al oeste y después al nordeste.
Desde la noche el patrón nuboso que lo acompañaba
indicaba una disminución de la cizalladura vertical
y comenzó a mostrar características más tropicales,
con una circulación extensa y bien definida en
los bajos niveles de la troposfera. El lento movimiento
lo mantuvo hasta la madrugada del 5, cuando inclinó
su trayectoria hacia el norte con ganancia en
velocidad de traslación e intensidad. Tuvo un
descenso de la presión de 13 hPa en 6 horas y
en la mañana del 5 el avión de reconocimiento
reportaba la presión central mínima de 990 hPa
y los vientos eran del orden de los 110 km/h,
muy próximos a la intensidad de huracán. En la
Fig. 3 se puede observar la banda de nublados
convectivos intensos en el semicírculo este de
Barry en esos momentos de intensidad máxima.
La
tormenta continuó trasladándose hacia el norte
para penetrar en horas de la noche del día 5 por
las costas de la Florida, al este y cerca de Fort
Walton Beach. Al encontrarse sobre áreas terrestres
giró su trayectoria hacia el nortenoroeste debilitándose
con rapidez, por lo que en la mañana del 6 se
clasificaba como depresión tropical, cuando se
hallaba sobre el estado de Alabama. Barry finalmente
se disipó sobre el territorio norteamericano y
ocasionó daños en la Florida de unos 30 millones
de dólares.
Fig. 3 Tormenta tropical Barry. Imagen VIS del satélite GOES-8, 5 de agosto de 2001.
La
cuarta depresión tropical de la temporada se formó
en el seno de una fuerte onda tropical en la mañana
del 15 de agosto, a unos 1800 kilómetros al este
del grupo sur de las Antillas Menores. El patrón
nuboso asociado a la depresión presentaba su convección
principal al oeste del centro, mientras que una
cizalladura del este inhibía el flujo de salida
en el semicírculo este. Durante la madrugada
del 16 la convección se incrementó y comenzaba
a tener características de bandas, mostrando un
buen flujo de salida, por lo que en la mañana
se le clasificó como tormenta tropical.
A pesar de mantener una buena presencia en las
imágenes del satélite, un avión de reconocimiento
no encontró un centro de circulación cerrada en
superficie en la tarde del 16. A finales de esa
tarde los datos de superficie sólo indicaban la
existencia de una extensa área de bajas presiones
sin presentar un centro definido, por lo que el
sistema se degradó a onda tropical, cuando se
hallaba cruzando el grupo sur de las Antillas
Menores.
En
la mañana del 17 un avión, que reconocía el área,
encontró de nuevo un centro de circulación pequeño
en superficie y Chantal se volvió a clasificar
como depresión tropical. En esos momentos en las
imágenes del satélite se observaba un magnífico
flujo de salida y un área de convección profunda
mejor organizada. En horas de la tarde alcanzó
la categoría de tormenta.
Chantal
desde su origen se trasladaba al oeste con rapidez
por la periferia de una dorsal anticiclónica,
ubicada al norte del sistema en los niveles medios.
En la mañana del 18 comenzó a adentrarse en un
ambiente de alta cizalladura, producido por una
vaguada superior que se hallaba en la parte occidental
del Caribe y su patrón nuboso se distorsionó,
mostrando el centro de nubes bajas al oeste de
una banda convectiva. En la noche la cizalladura
del suroeste se debilitó y se produjo un incremento
significativo de la convección, a la vez que disminuía
la velocidad de traslación.
En
su avance hacia el oeste, Chantal continuó ganando
lentamente en intensidad y en las primeras horas
de la madrugada del 19, cuando se encontraba transitando
por los mares al sur de Jamaica, un avión de reconocimiento
reportó la presión mínima de 997 hPa, alcanzando
aquí su máxima profundización. El patrón nuboso
asociado a Chantal en esos momentos se muestra
en la Fig. 4 En la mañana su velocidad de traslación
se incrementó, girando la trayectoria hacia el
oestenoroeste. Es interesante señalar, que un
avión de reconocimiento en la mañana registró
vientos máximos del orden de los 110 km/h a la
vez que observaba múltiples centros.
Con
movimiento entre el oeste y el oestenoroeste y
fluctuaciones en la intensidad, en horas de la
noche del día 20 la tormenta tropical penetró
en el territorio mexicano por Ambergris Cay, pasando
después en la madrugada del 21 por la zona fronteriza
entre Belice y México. Durante este día se trasladó
con igual rumbo y con pérdida en intensidad sobre
la península de Yucatán. En la madrugada del
22 giró bruscamente al suroeste y en la mañana
se disipó sobre el sudeste de México.
Chantal
produjo en Belice daños económicos estimados en
unos 15 millones de dólares y en Trinidad se reportaron
dos muertes por rayos, cuando pasaba como onda
tropical por las Antillas Menores.
Fig. 4 Tormenta tropical Chantal. Imagen IR del satélite GOES-8, 19 de agosto de 2001 a las 06:15 UTC.
La quinta depresión tropical tuvo su origen en
la mañana del 22 de agosto en el seno de una fuerte
onda tropical, a unos 190 kilómetros al estesudeste
de San Juan, Puerto Rico. En horas de la tarde
un avión de reconocimiento reportó vientos de
65 nudos en el nivel de vuelo, lo que permitió clasificar al sistema como la tormenta tropical
Dean.
La proximidad de una vaguada superior, que imponía
una fuerte cizalladura y la confluencia en los
altos niveles de la troposfera motivaron el debilitamiento
de Dean en la mañana del 23. Durante esta parte
de su vida se trasladó con rapidez en un rumbo
entre el oestenoroeste y el noroeste por la periferia
del anticiclón subtropical del Atlántico. Sus
remanentes se movieron después hacia el norte,
con apariencia subtropical, hasta la mañana del
día 25 en que inclinaron la trayectoria hacia
el primer cuadrante.
En la madrugada del 27 el patrón nuboso adquirió
características tropicales y los datos de superficie
indicaban que Dean se había intensificado, por
lo que se clasificó de nuevo como tormenta tropical.
En la tarde alcanzó la presión mínima de 992 hPa
y los vientos máximos de 110 km/h. En la Fig.
5 se puede apreciar que en esos momentos el área
de nublados presentaba un patrón de bandas, que
convergían alrededor del centro. Después se produjo
un proceso de debilitamiento a medida que ganaba
en latitud y Dean comenzó a perder las características
tropicales desde la mañana del 28, sobre las aguas
del Atlántico al sursudeste y cerca de Cape Race,
Terranova.
Los daños fundamentales de Dean se debieron a
las inundaciones en Puerto Rico y fueron estimados
2 millones de dólares.
Fig. 5 Tormenta tropical Dean. Imagen VIS del satélite GOES-8, 27 de agosto de 2001 a las 18:45 UTC.
La sexta depresión tropical se originó en el seno
de una onda tropical sobre el Atlántico a unos
1500 kilómetros al este de las Antillas Menores.
Esta depresión fue clasificada en la tarde del
día primero de septiembre atendiendo a los datos
de superficie y a las imágenes del satélite, que
mostraban una convección profunda con la característica
de banda. En la madrugada del siguiente día alcanzó
la categoría de tormenta tropical a medida que
se desplazaba en un rumbo entre el oeste y el
oestenoroeste. Erin, con ligera ganancia en intensidad
e igual dirección del movimiento, se fue adentrando
en un ambiente de alta cizalladura, ocasionado
por la presencia de una baja superior ubicada
al noroeste. La cizalladura del suroeste fue
erosionando el patrón nuboso, el cual comenzó
a perder su configuración desde la tarde del día
4 y ya en horas de la tarde del 5 no presentaba
circulación cerrada, siendo degradado a onda tropical.
En la tarde del 6 un avión de reconocimiento encontró
de nuevo un centro de circulación, más al norte,
y las imágenes del satélite mostraban al sistema
mejor organizado, en forma de banda, por lo que
se clasificó como depresión tropical. El traslado
sobre aguas cálidas y la disminución de la cizalladura
motivada por el debilitamiento de la baja superior,
que se encontraba entonces al oeste del sistema,
favorecieron la intensificación. En la tarde del
día 7 alcanzó la categoría de tormenta tropical,
mientras dirigía su movimiento en un rumbo entre
el noroeste y nornoroeste.
Erin continuó ganando en organización e intensidad,
convirtiéndose en el primer huracán de la temporada
en la tarde del 8. Al siguiente día en la tarde,
cuando pasaba al este y cerca de Bermudas, era
ya un huracán de categoría 3. El avión que reconocía
el área reportó la presión mínima de 968 hPa y
vientos máximos del orden de los 195 km/h. En
este caso, la presión central supera a la que
se correspondería con la intensidad de los vientos
reportados. En la Fig. 6 se presenta el patrón
nuboso asociado a Erin en esos momentos de máxima
intensidad.
Fig. 6 Huracán Erin. Imagen VIS del satélite GOES-8, 9 de septiembre de 2001 a las 20:45 UTC.
Como huracán de
categoría 3 se mantuvo hasta la tarde del 10.
En la madrugada del siguiente día inclinó su dirección
al nordeste y después al este hasta la madrugada
del 13 en que retomó el componente nordeste. A
medida que Erin ganaba en latitud fue disminuyendo
gradualmente su intensidad y perdiendo las características
tropicales, haciéndose finalmente una baja extratropical
en la noche del día 14, muy próximo a Cape Race,
Terranova.
La séptima depresión tropical tuvo su origen en
el seno de una onda tropical en horas de la tarde
del 7 de septiembre a unos 800 kilómetros al oestesuroeste
de las islas de Cabo Verde. La depresión se movió
al oeste con poco cambio en intensidad, hasta
que en la mañana del siguiente día comenzó a debilitarse
y ya en horas de la tarde no mostraba signos de
circulación en las imágenes del satélite, por
lo que pasó al estado de onda tropical. El debilitamiento
fue ocasionado por la presencia de tres ondas
tropicales en el Atlántico Oriental, las cuales
interferían entre sí el influjo de cada una de
ellas.
La onda continuó su traslado hacia el oeste y
ganó de nuevo en organización, alcanzando la categoría
de depresión en la madrugada del día 10, cuando
se hallaba sobre el Atlántico Central. El sistema
inició un movimiento hacia el cuarto cuadrante
y se clasificó como la tormenta tropical Félix
en la mañana del 11. Desde la noche de ese día,
Félix giró la trayectoria al norte, a la vez que
continuaba su proceso de intensificación convirtiéndose
en huracán en la noche del 12. En la mañana del
13 se dirigió hacia el nordeste y llegó a ser
un huracán de categoría 3 en la tarde, con vientos
máximos del orden de los 185 km/h y la presión
mínima central de 965 hPa. En esos momentos el
patrón nuboso asociado al sistema presentaba un
ojo bien definido con convección profunda en sus
alrededores, según se puede apreciar en la Fig. 7
Félix comenzó a debilitarse gradualmente desde
la mañana del 14 y en la tarde declinó su trayectoria
entre el estenordeste y el este debido a la influencia
de una baja superior. El huracán tomó una componente
más al nordeste en la noche del 15, adentrándose
en un ambiente de alta cizalladura que lo erosionaba.
El 16 en la noche disminuyó la velocidad de traslación
manteniéndose casi estacionario al suroeste de
las Azores, donde se degradó a tormenta tropical
en la mañana del 17 y a depresión en la tarde
del 18. En la noche de ese último día sólo mostraba
una extensa circulación de nubes bajas.
Fig. 7 Huracán Félix. Imagen IR del satélite GOES-8, 13 de septiembre de 2001 a las 20:45 UTC.
La octava depresión tropical de la temporada se
formó en un área de bajas presiones a unos 135
kilómetros al oestenoroeste de Cayo Hueso. En
horas de la tarde del 11 de septiembre los datos
de superficie indicaban la presencia de una circulación
cerrada en el sudeste del Golfo de México, que
permitió clasificar a la depresión, aunque la
convección asociada a la misma no presentaba una
gran curvatura. Con movimiento errático y poco
cambio en intensidad se mantuvo hasta el día siguiente.
En la madrugada del 13 comenzó a mostrar un patrón
nuboso mejor organizado y en la mañana se clasificó
como la tormenta tropical Gabrielle.
En la madrugada del 14 incrementó la velocidad
de traslación e inició un movimiento al nordeste,
a la vez que ganaba algo más en intensidad. Un
avión, que reconocía el área, reportó una presión
mínima de 980 hPa y vientos máximos del orden
de los 110 km/h. Con esa intensidad penetró por
las costas de la Florida, en un punto cercano
a Venice, en las primeras horas de la mañana.
Gabrielle cruzó la península de la Florida para
salir nuevamente al mar, más debilitado, en la
madrugada del 15 por la zona de Daytona Beach.
La tormenta continuó moviéndose sobre el Atlántico
con un rumbo en general al nordeste, ganando en
organización e intensidad, para convertirse en
huracán en la noche del 16. En la mañana del 17
presentó la máxima intensidad de los vientos de
130 km/h y la presión mínima central era de 983
hPa. En horas de la noche una fuerte cizalladura
del suroeste influyó sobre este sistema meteorológico,
debilitándolo a la categoría de tormenta tropical.
Gabrielle se extratropicalizó en la noche del
18 cuando se hallaba sobre las aguas del Atlántico,
cercanas a Nueva Escocia.
Es de interés señalar, que Gabrielle durante todo
su proceso evolutivo no mostró características
típicas de un ciclón tropical y la Fig. 8 es un
ejemplo de ello. Aquí se observa un patrón nuboso
más bien característico de un ciclón subtropical,
con el semicírculo sur rodeado de aire seco. Esta
imagen se corresponde con el reporte de la máxima
intensidad de los vientos.
Fig. 8 Huracán Gabrielle. Imagen VIS del satélite GOES-8, 17 de septiembre de 2001 a las 11:32 UTC.
Gabrielle produjo numerosas lluvias en Cuba, principalmente
en la mitad occidental, durante los días 13, 14
y 15.
En
el oeste - centro de la Florida y en la zona baja
del río St. John hubo grandes inundaciones. El
viento ocasionó daños en los techos, casas móviles
y árboles, con un estimado total de 230 millones
de dólares. En la costa de Alabama una persona
murió ahogada a causa de Gabrielle. El total de
pérdidas aseguradas en la Florida fue de 115 millones
de dólares debido al viento y la lluvia, según
reportó el Property Claim Services of the American
Insurance Services Group. El estimado total de
daños fue de 230 millones, pero está pendiente
de la información adicional sobre daños por inundaciones.
La décima depresión
tropical tuvo su origen en un área de bajas presiones
en la mañana del 21 de septiembre a unos 840 kilómetros
al sur de Bermudas. La depresión a pesar de que
el patrón nuboso asociado se mostraba bien organizado
en bandas, se mantuvo con poco cambio en intensidad
hasta la tarde del 22 en que se clasificó como
la tormenta tropical Humberto, acorde con los
datos reportados por un avión de reconocimiento.
Humberto se trasladó desde su origen con una componente
en general al nornoroeste, por la periferia oeste
de la dorsal subtropical en niveles medios. Desde
la mañana del 23 tornó su trayectoria al nornordeste
y su proceso de intensificación continuó, alcanzando
la categoría de huracán en horas de la tarde,
mientras pasaba al oeste y algo cerca de Bermudas.
En la noche de ese día se convirtió en una huracán
de categoría 2. Comenzó a debilitarse paulatinamente
y continuó moviéndose por la periferia de la dorsal
subtropical inclinando la trayectoria más al nordeste
en la mañana del 24. Como un huracán de intensidad
mínima se mantuvo desde la noche del 24 hasta
la del 25. Después comenzó de nuevo a intensificarse
y alcanzó su máxima profundización en la mañana
del día 26, cuando su presión central descendió
hasta 970 hPa y los vientos eran del orden de
los 165 km/h, retornando a la categoría 2. En
la Fig. 9 se puede apreciar el patrón nuboso asociado
a Humberto esa mañana, el cual presentaba un ojo
bien definido embebido en un área de convección
profunda.
Fig. 9 Huracán Humberto. Imagen VIS del satélite GOES-8, 26 de septiembre de 2001 a las 13:45 UTC.
Desde la tarde del
26 inclinó la trayectoria hacia el este e inició
un proceso de debilitamiento rápido, perdiendo
la categoría de huracán en la madrugada del 27
y las características tropicales en la tarde,
cuando se hallaba al sudeste y algo distante de
Cape Race, Terranova.
La oncena depresión tropical tuvo su origen en
el seno de una onda tropical en la mañana del
4 de octubre a unos 170 kilómetros al estesudeste
de Barbados. En la mañana del siguiente alcanzó
la categoría de tormenta tropical, la cual se
denominó Iris. La tormenta moviéndose con una
componente en general al oestenoroeste, continuó
ganando en organización e intensidad y en la tarde
del día 6 llegó a la intensidad de huracán. Desde
esa tarde inclinó su rumbo más al oeste pasando
por los mares al sur y cerca de Jamaica en la
mañana del 7. Al moverse sobre aguas con alto
contenido de calor se produjo un rápido descenso
de la presión central de 38 hPa en 12 horas (día
8, 0000 - 1200 UTC), que lo llevó a ser un huracán
de categoría 4 en la mañana del 8. Ese día tuvo
una presión mínima de 948 hPa y vientos máximos
de 230 km/h, intensidad con la cual penetró en
Belice por un punto cercano a Monkey River en
la noche. Al atravesar por el territorio montañoso
de Guatemala y del este de México se debilitó
con rapidez, degradándose en la madrugada del
9 a la categoría de tormenta tropical y en la
mañana a depresión.
Iris durante toda su vida fue arrastrado por una
dorsal anticiclónica, que estaba muy bien definida
en los niveles medios y se caracterizó por ser
un huracán de pequeño diámetro. En la Fig. 10
se puede observar el pequeño ojo del huracán embebido
en el área de nublados convectivos densos, horas
antes de penetrar en Belice.
Fig. 10 Huracán Iris. Imagen VIS del satélite GOES-8, 8 de octubre de 2001 a las 22:02 UTC.
Como
el núcleo central de Iris era pequeño, el daño
principal estuvo confinado a un área de unos 110
kilómetros de ancho en la porción sur de Belice.
El total de muertos confirmados fue de 20, tripulantes
del velero M/V Wave Dancer. Algunos reportes de
periódicos dieron una cifra de hasta 50 muertes.
Las lluvias en Guatemala ocasionaron al menos
8 muertos, mientras que hubo tres víctimas en
la República Dominicana. El número total de muertes
asociado a Iris es de 31, la cifra real es probable
que sea superior El Gobierno de Belice informó
de daños totales por 66.2 millones de dólares.
La depresión tropical número 12 se formó en el
seno de una onda tropical en la mañana del 6 de
octubre a unos 1125 kilómetros al este de Tobago.
En horas de la noche se clasificó como tormenta
tropical, ya que el patrón nuboso asociado mostraba
la presencia de convección profunda sobre el centro
en los niveles bajos y un buen mecanismo de salida
en la troposfera superior. En la Fig. 11 se muestra
el área de nublados que acompañaba a la tormenta
en horas de la madrugada del día 7. Jerry ese
día alcanzó la máxima intensidad, con una presión
mínima de 1003 hPa y vientos máximos de 85 km/h.
Desde su origen la tormenta se trasladó en un
rumbo próximo al oeste, pero en horas de la tarde
del 7 los datos reportados por las estaciones
de superficie y por un avión de reconocimiento
sugerían el desarrollo de un centro más al norte
del área de nublados, el cual después cruzó al
norte y muy cerca de la isla de San Vicente en
las primera horas de la madrugada del 8. En esa
madrugada un avión de reconocimiento encontró
una circulación extensa, con varios vórtices en
ella. Las imágenes del satélite también mostraban
una gran circulación de nubes bajas, con el centro
alejándose de la convección principal, lo que
indicaba el debilitamiento del sistema. Jerry
degeneró en un área de bajas presiones en la tarde
del 8, cuando se hallaba sobre el Caribe Oriental.
Fig. 11 Tormenta tropical Jerry. Imagen IR del satélite GOES-8, 7 de octubre de 2001 a las 09:15 UTC.
En horas de la tarde del día 12 de octubre se
clasificó la primera tormenta subtropical de la
temporada, que tuvo su origen en una baja extratropical,
situada a unos 320 kilómetros al norte de Bermudas.
La tormenta continuó adquiriendo características
tropicales y en la madrugada del 13 se denominó
Karen. Con movimiento hacia altas latitudes, este
sistema meteorológico fue incrementando la intensidad
y en la tarde de ese mismo día alcanzó la categoría
de huracán, según la morfología del patrón nuboso
que lo acompañaba.
Karen alcanzó la máxima intensidad en la madrugada
del 14, con velocidades del viento del orden de
los 130 km/h y la presión mínima central de 982
hPa. En la Fig. 12 se puede observar la pequeña
área de nublados asociada a este huracán en el
momento de su mayor profundización. Desde la mañana
comenzó el proceso de debilitamiento, pasando
a la categoría de tormenta tropical en la tarde.
A medida que se trasladaba al norte, sobre aguas
cada vez más frías, fue perdiendo las características
tropicales, convirtiéndose en una baja extratropical
en la mañana del día 15 sobre Nueva Escocia, al
noroeste y cerca de Halifax.
Este fenómeno meteorológico produjo lluvias torrenciales,
que ocasionaron severas inundaciones. En Cape
Race, cerca de Terranova, se acumularon más de
150 milímetros en sólo 12 horas y en St. John
se estima que las inundaciones que ocurrieron
han sido las peores en 100 años.
Fig. 12 Huracán Karen. Imagen IR del satélite GOES-8, 14 de octubre de 2001 a las 08:45 UTC.
Lorenzo fue producto del proceso de transición
de un área de bajas presiones de características
no tropicales. En la mañana del 27 de octubre
se clasificó la depresión tropical número 14,
situada a unos 1450 kilómetros al suroeste de
Santa María en las Azores, aunque no presentaba
totalmente características tropicales debido a
la presencia de una baja superior al sur de ella.
La depresión se dirigió al oeste y se mantuvo
con poco cambio en intensidad hasta la noche del
29, cuando inclinó su trayectoria al noroeste
y se catalogó como tormenta tropical, al desarrollarse
una pequeña área de convección profunda sobre
el centro de circulación en superficie, que se
encontraba expuesto. En la Fig. 13 se presenta
el patrón nuboso asociado a Lorenzo en el momento
de su clasificación como tormenta tropical.
En la madrugada del 30 se dirigió hacia el norte
y en la mañana volvió a mostrar su centro de circulación
en niveles bajos al nordeste de una pequeña área
de convección profunda. En la tarde inclinó su
rumbo al nornordeste debido a la aproximación
de una zona frontal, a la cual comenzó a unirse
en la madrugada del 31, cuando se hallaba a unos
1300 kilómetros al oeste de Lajes en las Azores.
Lorenzo fue la tormenta tropical de menor duración
y la más débil de la temporada, con una presión
mínima central de 1007 hPa y vientos máximos de
65 km/h.
Fig. 13Tormenta tropical Lorenzo. Imagen IR del satélite GOES-8, 30 de octubre de 2001 a las 02:45 UTC.
La depresión tropical
número 15 se formó a partir de una onda tropical
en la tarde del 29 de octubre a unos 120 kilómetros
al sur de Puerto Cabezas, Nicaragua. Durante esta
etapa inicial del desarrollo se mantuvo con muy
lento movimiento, casi al norte, sobre el nordeste
de Nicaragua, ocasionando torrenciales lluvias
con inundaciones sobre esta región y el este del
Honduras. Desde la tarde del día 31 sale al mar
y se clasifica en las primeras horas de la noche
como la tormenta tropical Michelle.
Durante
el día primero de noviembre Michelle ganó ligeramente
en intensidad y el 2 en la mañana alcanzó la condición
de huracán. A partir de entonces se intensificó
rápidamente hasta alcanzar en la mañana del día
3 la categoría 4. En horas de la tarde de ese
día un avión de reconocimiento reportó la presión
mínima de 933 hPa, mientras que el viento máximo
era del orden de los 220 km/h. En la Fig. 14 se
muestra la excelente estructura del patrón nuboso
asociado a Michelle en el momento de su máxima
profundización.
Hasta entonces el huracán se había mantenido con
movimiento próximo al norte, muy lentamente y
con varios períodos de estacionamiento, debido
a la ausencia de una corriente directriz. Desde
ese día cayó bajo la influencia del borde delantero
de una onda superior que tenía asociado un frente
frío en el continente, y con flujo directriz del
suroeste, se desplazó al nordeste, al principio
también muy lentamente, aproximándose gradualmente
a Cuba. En la noche del día 3 las corrientes del
suroeste a la altura de 8 a 10 kilómetros incrementaron
la cizalladura en el área y provocaron una ligera
desorganización de la circulación, manteniendo
no obstante la categoría de gran intensidad. Al
final de la madrugada del día 4 incrementó la
velocidad de traslación en su desplazamiento al
nordeste, con velocidades entre 16 y 20 km/h.
Fig. 14 Huracán Michelle. Imagen VIS del satélite GOES-8, 3 de noviembre de 2001 a las 19:25 UTC.
En la Fig. 15 se presenta
un segmento de la trayectoria de Michelle a su
paso sobre el archipiélago cubano. En esta figura
se puede apreciar, que el mayor acercamiento a
la Isla de la Juventud ocurrió al mediodía, cuando
el centro del huracán se encontraba a unos 80
kilómetros al estesudeste de Punta del Este. En
su centro tenía vientos máximos sostenidos de
220 km/h y una presión central de 949
hPa (reportada por un avión de reconocimiento
a las 17:18 UTC). Cruzó por el oeste y próximo
a Cayo Largo del Sur algo después de las 19:00
UTC, con igual intensidad. Una racha máxima de
250 km/h fue registrada por un barco que se encontraba
en un canal al oeste del Cayo y la presión mínima
de 949.7 hPa en el aeropuerto.
Su
entrada en la Isla de Cuba ocurrió aproximadamente
a las 6 de la tarde (23:00 UTC) por el sudeste
de la provincia de Matanzas, al atravesar la Bahía
de Cochinos, entre Playa Larga y Playa Girón,
con vientos máximos de 210 km/h. Después, realizó
una ligera inflexión en su trayectoria más al
estenordeste, disminuyendo algo en fuerza, que
lo llevó a cruzar sobre Rodas, Cienfuegos. A
las 10 de la noche (03:00 UTC, día 5) su centro
se encontraba en las proximidades de Lajas, cerca
del límite entre Cienfuegos y Villa Clara. Los
vientos máximos eran entonces de 175 km/h, lo
que se corresponde con el límite superior de la
Categoría 2. Retomó su rumbo nordeste y se desplazó
sobre el territorio de Villa Clara, cruzando próximo
a Cifuentes. Salió al mar alrededor de la 1:00
de la mañana (06:00 UTC) del día 5, más debilitado
con vientos máximos sostenidos de 150 km/h (límite
superior de la Categoría 1), por Cayo Isidoro,
municipio Encrucijada, Villa Clara, habiendo pasado
la costa poco antes por un punto al este y no
lejos de Sagua la Grande, Villa Clara. La velocidad
promedio del cruce por el territorio cubano fue
de 25 km/h.
Fig. 15 Trayectoria de Michelle sobre el archipiélago cubano. Las horas están referidas al meridiano 75º W de Greenwich.
Uno de los factores que influyeron
en el debilitamiento de Michelle sobre Cuba, además
de la influencia de los fuertes vientos del suroeste
en los niveles medios y de la interacción de su
circulación con la cordillera del Escambray, es
haber iniciado un proceso de extratropicalización
desde la noche del día 4.
La
pérdida de las características tropicales sobre
Cuba se refleja fundamentalmente en la distribución
de los vientos y de las áreas de lluvias, que
fueron más fuertes en el sector izquierdo del
huracán. La Tabla 5 muestra los valores de vientos
máximos sostenidos (estimados) y de rachas registradas
en algunas estaciones cubanas al paso de Michelle
y en la Tabla 6 se presentan los mayores acumulados
(más de 125 mm) de lluvias en 24 horas en Cuba.
En la Fig. 16 se reflejan las áreas de nublados
y lluvias asociadas al huracán en el momento en
que la pared del ojo influye sobre el sur de Matanzas.
Michelle fue un huracán extenso con un ojo de
unos 40 kilómetros de diámetro, por lo que en
toda su trayectoria la zona de calma y vientos
máximos sostenidos se extendía aproximadamente
a 20 kilómetros a ambos lados de la misma. La
calma vorticial, se pudo observar por una hora
en Playa Girón de las 4:30 a las 5:30 de la tarde
(21:30 – 22:30 UTC), en Aguada de Pasajeros,
de las 7:45 a 8:45 de la noche (00:45 –
01:45 UTC día 5); mientras que en Santo Domingo,
Villa Clara, se observó de las 10:50 hasta las
11:00 (03:50 – 04:00 UTC día 5) y en Sagua
La Grande, en la misma provincia, ocurrió entre
las 11:20 y las 11:45 de la noche del día 4 (04:20
– 04:45 UTC día 5). Es interesante destacar
que en Rodas, Cienfuegos, por donde pasó el vórtice,
los vecinos y un aficionado a la meteorología
informaron de un fenómeno luminoso dentro del
ojo, como “bolas de candela” flotando
en el oscuro cielo nocturno, algo que sólo se
ha observado en los huracanes de gran intensidad.
Tabla 5. Vientos máximos sostenidos (estimados)
en km/h (promedio de un minuto) y rachas máximas
registradas en algunas estaciones cubanas al paso
de Michelle el 4 de noviembre de 2001.
No. Estación
Localidad
Viento máximo
sostenido (km/h)
Racha máxima
registrada (km/h)
78325
Casa Blanca
130
134
78373
Stgo. de Las Vegas
105
138
78340
Bainoa
105
140
78374
Tapaste
80
120
78323
Güines
95
118
78324
Punta del Este
150
160
78309
Cuba - Francia
115
132
78331
Jagüey Grande
155
210
78333
Playa Girón
115
194
78328
Varadero
100
151
78327
Unión de Reyes
100
150
78332
Colón
80
147
78344
Cienfuegos
140
168
78335
Aguada de Pasajeros
140*
176*
78338
Sagua la Grande
110
150
78326
Santo Domingo
135
157
78343
Santa Clara
130
136
78349
Sancti Spíritus
105
120
78337
Trinidad
80
118
78342
Topes de Collantes
115
120
(*)El
registro se corresponde con el primer embate del
huracán, después el equipo registrador fue arrancado
de su base por la intensidad de los vientos.
Tabla
6. Mayores acumulados de lluvias registrados
en 24 horas al paso de Michelle por Cuba.
Localidad
y Provincia
Día
mm / 24 horas
Punta del Este, Isla de la Juventud
3
161.4
CAI Héctor Molina, La Habana
4
135.6
Los Palos, La Habana
4
167.6
Arroyo Arenas, Ciudad de La Habana
4
236.3
Punta del Este, Isla de la Juventud
4
139.0
Unión de Reyes, Matanzas
4
193.0
Jovellanos, Matanzas
4
164.8
Jagüey Grande, Matanzas
4
234.3
Playa Girón, Matanzas
4
129.5
Iguara, Sancti Spíritus
4
131.0
Topes de Collantes, Sancti Spíritus
4
193.0
Guasimal, Sancti Spíritus
4
128.0
Marroquí, Ciego de Avila
4
164.5
Michelle también ocasionó inundaciones costeras
en varias zonas del país. En la noche del 3
de noviembre, las fuertes marejadas generadas
por él produjeron olas de cuatro a cinco metros
de altura en la costa sur de la Isla de la Juventud.
Desde la mañana del día 4 y al cruzar por el oeste
y muy cerca de Cayo Largo del Sur, el mar llegó
hasta un metro de altura en la pista del aeropuerto.
Al entrar su centro en tierra por Bahía de Cochinos,
más al este, en la zona de Punta Castaño, Cienfuegos,
el mar alcanzó alturas por encima de tres metros.
Entre las 9 y 10 de la noche, una vez que se implantaron
los vientos del suroeste con rachas superiores
a 100 km/h, se afectó toda el área del Malecón
de Cienfuegos, arrancando y tirando al suelo a
gran parte del mismo. Se produjeron inundaciones
costeras en los barrios de Reina, O´Bourke y Laredo.
En la Laguna del Cura y en la Bahía de Cienfuegos
el nivel medio del mar aumentó en 1.5 metros,
tomando como referencia a los muelles Real y el
de GeoCuba, en Cayo Loco. En Ciego de Avila los
fuertes vientos de región sur provocaron inundaciones
costeras por penetraciones del mar en el poblado
de Júcaro, donde el nivel del mar ascendió un
metro y las aguas hasta 400 - 500 metros de la
línea costera.
Al implantarse los vientos del norte al nordeste,
en la ciudad de Cárdenas el mar penetró hasta
un kilómetro del litoral y en las provincias habaneras
la persistencia de ellos con velocidades superiores
a los 100 km/h por un período de unas 12 horas,
produjeron inundaciones costeras por penetración
del mar en el Malecón habanero. Debido a la dirección
que tomaron los vientos, los tramos más afectados
fueron los que tienen una inclinación de la costa
del noroeste al sudeste. Las olas de cuatro a
cinco metros de altura generadas por estos vientos
inundaron desde La Puntilla hasta la calle G,
destacándose como la zona más afectada la zona
del Parque Maceo y la calle G, donde el agua penetró
casi hasta la calle Línea.
Por otra parte, al soplar
los vientos de la tierra hacia el mar, éste se
retiró 300 metros en Playa Cajío y 500 metros
en Batabanó, ambos en la costa sur de la provincia
de La Habana. En Batabanó, el embarcadero de la
lancha Kometa, de tres metros de altura, quedó
totalmente seco.
Al salir de Cuba Michelle aceleró aún más su velocidad
de traslación, cruzando por las Bahamas en la
mañana del 5. Continuó perdiendo sus características
tropicales, incorporando una hondonada, que ocasionó
lluvias intensas en Guantánamo este día, acumulándose
110 mm de lluvias en 24 horas en Filipinas y Jamal
y 117 mm en Caujerí. En la noche del 5 no presentaba
convección profunda cerca del centro y con movimiento
hacia el primer cuadrante sobre el Atlántico se
extratropicalizó, al sur y cerca de Bermudas en
la tarde del día 6.
Fig. 16 Áreas de lluvias del huracán Michelle captadas por el radar meteorológico de Casa Blanca (a) e imagen VIS del satélite GOES-8 (b) del 4 de noviembre de 2001a las 19:45 UTC.
La
influencia de Michelle alcanzó al 45% del territorio
cubano donde vive el 53% de la población, o sea,
unas 5.8 millones de personas. La circulación
ciclónica de sus vientos alcanzó hasta unos 500
kilómetros de diámetro y cubrió desde la porción
oriental de Pinar del Río hasta la provincia de
Ciego de Avila, incluyendo a la Isla de la Juventud
y los cayos adyacentes.
El pronóstico y aviso
efectivo, con suficiente antelación, y la información
dada a la población por la televisión y radio
por los meteorólogos desde el propio Centro de
Pronósticos del INSMET, contribuyó a que las pérdidas
humanas fueran mínimas en este intenso huracán,
el cual dejó en Cuba un saldo de sólo cinco muertes,
fundamentalmente por imprudencias. Sin embargo,
hubo severos daños a las viviendas y cuantiosas
pérdidas económicas que ascendieron en total a
1 866 millones de dólares. Resultaron dañadas
166 515 viviendas, de ellas 12 579 totalmente.
El servicio que
mayores afectaciones ocasionó en la población
fue la falta de energía eléctrica. Se cayeron
5 761 postes eléctricos; resultaron dañados 627
transformadores y 125 torres de líneas de 220
KV fueron derribadas. También ocurrieron graves
daños en las comunicaciones:
5
987 postes recibieron afectaciones y 14 828 teléfonos
quedaron interrumpidos. Fueron derribadas 9 torres
de soporte de las señales de televisión y otros
medios de comunicación.
Se
afectó el 54 % del área de caña de azúcar que
se cortaría en la zafra 2001-2002, con una afectación
a las exportaciones estimada en 400 000 toneladas
de azúcar con un valor de 60 millones de dólares.
Quedaron afectadas, además, 420 000 toneladas
de cítricos, aunque se lograron recuperar 22 000.
Como consecuencia se estimó que las exportaciones
serían reducidas en 27 millones de dólares, disminuyendo
el consumo interno de cítricos. Las plantaciones
de plátanos fueron severamente afectadas, al igual
que varios cultivos menores. Por el embate de
los fuertes vientos sufrieron afectaciones 325
casas de cultivo, 76 máquinas de riego, 2 573
casas de tabaco, 394 naves avícolas resultaron
totalmente destruidas y 423 de forma parcial.
El costo de la reposición de las áreas agrícolas
afectadas es de 317 millones de dólares, mientras
que las pérdidas a la producción agrícola ocasionadas
por el huracán alcanza los 260 millones de dólares.
Las pérdidas de la producción en otras ramas de
la economía provocadas por la falta de electricidad,
las inundaciones y otras situaciones a causa del
meteoro, se calcularon en 133 millones de dólares.
El
costo total de la recuperación será de 785 millones
de dólares. Es propósito del País repararlo todo
en el término de este año 2002. En la zona afectada
se están construyendo rápidamente nuevas viviendas
para restituir las derribadas. Todos los servicios
fueron restablecidos en tiempo record, aunque
en algunos casos haya sido con soluciones temporales.
Las
afectaciones a la infraestructura del Servicio
Meteorológico de cubano ascendieron a 212 500
dólares.
Hubo
un total de 17 muertes asociadas con el huracán
Michelle a lo largo de su trayectoria y zonas
próximas: 6 en Honduras, 4 en Nicaragua, 5 en
Cuba, y 2 en Jamaica. Las muertes en Honduras,
Nicaragua y Jamaica se debieron a las inundaciones
asociadas a Michelle. Fueron reportadas además
26 personas desaparecidas en Centroamérica: 14
en Honduras y 12 en Nicaragua. Las inundaciones
en Centroamérica forzaron a abandonar sus casas
a más de 100,000 personas.
Noel
Noel fue producto de un proceso de transición
de un ciclón de características no tropicales,
que el 5 de noviembre en la mañana se clasificó
como el octavo huracán de la temporada, situado
a unos 950 kilómetros al sursudeste de Cape Race,
Terranova. En las imágenes del satélite el área
de convección profunda estaba limitada al semicírculo
este (ver Fig. 17) y el patrón nuboso no era
típico de un organismo tropical. Desde la tarde
una fuerte cizalladura del oeste lo fue debilitando
y en la noche se degradó a tormenta tropical.
Mientras, perdía con rapidez las características
tropicales, para convertirse en un ciclón extratropical
en la mañana del 6, sobre el Atlántico, al sudeste
y cerca de Terranova.
Este huracán de vida efímera, tuvo vientos máximos
de 120 km/h y la presión mínima central de 986
hPa.
Fig. 17 Huracán Noel. Imagen VIS del satélite GOES-8, 5 de noviembre de 2001 a las 17:45 UTC
Olga (24 noviembre - 4 diciembre)
En horas de la tarde del 24 de noviembre se clasificó
la segunda tormenta subtropical de la temporada,
situada a unos 1460 kilómetros al este de Bermudas.
Durante este día la tormenta se dirigió en un
rumbo próximo al noroeste, inclinado su trayectoria
hacia el oeste y después al suroeste el día 25.
El patrón nuboso típico de un sistema híbrido
comenzó a mostrar características tropicales desde
este día y en la mañana del 26 se clasificó como
la tormenta tropical Olga, al presentarse una
pequeña área convectiva alrededor del centro.
Olga se encontraba dentro de un extenso campo
de vientos con características subtropicales.
En la tarde alcanzó la categoría de huracán, cuando
presentó un ojo, el cual se hallaba embebido en
un área pequeña de nublados densos. Durante este
día se movió hacia el nornoroeste y en la madrugada
del 27 comenzó a describir un lazo ciclónico en
su trayectoria, que lo completó al mediodía. Ese
movimiento se debió fundamentalmente a la interacción
con un centro de vorticidad, que se encontraba
al este del sistema. En la tarde alcanzó su máxima
profundización con una presión mínima de 973 hPa
y vientos máximos del orden de los 150 km/h. En
la Fig. 18 se puede apreciar al huracán Olga en
el momento de mayor intensidad.
Durante el resto del 27 se movió casi al norte
con lentitud y desde la madrugada del 28 se dirigió
hacia el suroeste iniciando un proceso de debilitamiento,
que lo llevó a ser degradado a la categoría de
tormenta tropical en la madrugada del 29 y a depresión
tropical en la mañana del 30. Con poco cambio
en intensidad e igual rumbo se mantuvo hasta la
madrugada del primero de diciembre, cuando se
estacionó al norte y cerca de República Dominicana.
Desde la tarde de ese día comenzó a moverse hacia
el nornoroeste y a ganar en organización e intensidad,
clasificándose de nuevo en la noche como tormenta
tropical. Se intensificó algo más en la mañana
del día 2, mientras que su patrón nuboso se mostraba
como un ciclón subtropical. En la mañana del 3
inclinó su trayectoria hacia el este y siguió
el proceso de debilitamiento iniciado en la noche
anterior. Se degradó a depresión tropical en la
noche y al siguiente día quedó como un torbellino
de nubes bajas a unos 1050 kilómetros al este
de Nassau. Los remanentes se dirigieron después
al oestesuroeste e influyeron el día 6 sobre la
mitad occidental de Cuba, con actividad de chubascos.
Fig. 18 Huracán Olga. Imagen VIS del satélite GOES-8, 27 de noviembre de 2001 a las 17:45 UTC.
Referencias
Ballester,
M., C. González y R. Pérez (2000): Caribbean
Sea Tropical Cyclone Variations and Tendencies.
24th Conference on Hurricanes and Tropical
Meteorology. AMS. Fort Lauderdale. P. 191 – 192.
Agradecimientos
Los
autores le agradecen a Gonzalo Alfonso, Antonio
Fernández, Cecilia González, Miriam Llanes, Aldo
Moya y Abel Martí por la participación en el
análisis de la trayectoria de Michelle sobre Cuba
y a Ransés Vázquez por la confección del mapa
de trayectoria. También se agradece a Lixion Avila,
especialista del Centro Nacional de Huracanes
de los Estados Unidos por sus recomendaciones
e intercambio de criterios. Los agradecimientos
se extienden a Milagros Sarmiento por la colaboración
en la confección de las trayectorias de los ciclones
de la temporada y a Yamilis Gimeno por la colaboración
en la preparación de este trabajo para su publicación.