Conclusiones y recomendaciones.

  1. La gran variabilidad interanual del desarrollo de los ciclones tropicales en la cuenca atlántica también se manifiesta en cada una de las áreas que la conforman: el área oceánica, el Mar Caribe, el Golfo de México y la región de las Bahamas.

  2. Durante el período analizado de 114 años, la actividad ciclónica en la región del Atlántico Norte ha mostrado una tendencia al incremento desde el inicio de la década del 30. Esa tendencia está dada fundamentalmente, por el aumento observado en el trimestre (agosto – octubre) más activo de la temporada.

  3. En general, la actividad ciclónica de la cuenca atlántica se recupera del decrecimiento presentado en los años 70 y 80, pero esa tendencia en el potencial destructivo de los huracanes aun no se ha restablecido.

  4. Las variaciones multidecadales presentadas por la actividad ciclónica en el Atlántico responden a las producidas por la actividad solar, fuente energética primaria de los procesos atmosféricos.

  5. Debido a las variaciones que sufre la actividad ciclónica en la región atlántica, los estudios sobre éstas se deben continuar desarrollando. Para ello se recomienda analizar también las variaciones  de los huracanes en las distintas áreas que conforman esta cuenca y profundizar en el estudio de los factores reguladores de las variaciones de dicha actividad.

Agradecimientos.

   Se le agradece a la colega Milagros Sarmientos por la extracción de los datos y al Lic. Israel Borrajero por su colaboración en el procesamiento de los mismos.

Bibliografía