Tendencias de la actividad cíclonica.
En la Tabla 3 se presenta un resumen de los estadígrafos de las distintas pruebas realizadas para el análisis de las tendencias y las probabilidades determinadas en cada una de ellas. De aquí se infiere que la cantidad de ciclones tropicales tiene una tendencia al incremento estadísticamente significativa, con un punto de cambio climático en 1930. Para los huracanes se refleja un comportamiento similar en la tendencia global, localizándose un punto de cambio climático en 1942.
Tabla 3. Valores de los estadígrafos de las dócimas de Mann (KM), Wald – Wolfowitz (WW), Fisher (F) y Pettitt (Pe) referidos a la cantidad de ciclones tropicales desarrollados en toda la región Atlántica (CT), la cantidad de ellos desarrollados en agosto - septiembre y el número de huracanes (H), considerando el período 1886 - 1999. Las probabilidades ai (i = 1, 4) se expresan en %.
KM a1 WW a2 F a3 Pe a4 Año CT 2.98 0.29 2.09 1.84 - - -1536 0.01 1930 H 2.7 0.7 1.73 4.16 - - -1309 0.1 1942 Ag. 3.95 0.01 1.96 2.51 - - -1620 0 1929 Sep. 2.63 0.87 0.4 34.55 11.62 2.03 -1318 0.09 1940 Las variaciones de la actividad ciclónica en los dos meses más activos de la temporada muestran ahora una tendencia significativa al incremento y los momentos de cambio climático se presentan en 1929 para agosto y en 1940 para septiembre.
Como se expresó con anterioridad, los meses de octubre y noviembre tuvieron un comportamiento peculiar en la década de los 80, disminuyendo en el primero la actividad ciclónica con respecto a los 90 años anteriores, a la vez que en noviembre se incrementaba (Ballester y González, 1997a). En la Tabla 4 se compara lo ocurrido en esos dos últimos meses de la temporada ciclónica durante las décadas del 80 y del 90 con lo presentado en el resto del período considerado.
Las medias representadas en el período 1980-1989 difieren significativamente al nivel prefijado del 5% (|Z| > 1.96), mientras que las correspondientes a los años 90 no difieren. Estos resultados implican que la actividad ciclónica de octubre en esos últimos años se ha recuperado del drástico descenso sufrido en la década anterior, a la vez que en noviembre se produce un retorno a lo normal después del incremento presentado en los 80. Las variaciones de la actividad ciclónica presentadas en estos dos meses de transición del verano hacia el invierno, sugieren que las condiciones de la circulación atmosférica y oceánica en esta época del año se están restableciendo.
Tabla 4. Valor medio (X) de la cantidad de ciclones tropicales desarrollados en octubre y noviembre, desviación típica (s) y valor del estadígrafo Z en los períodos 1886 – 1979, 1980 – 1989 y 1990 – 1999.
Período Octubre Noviembre X s Z X s 1886-1979 1.81 1.31 -- 0.33 0.52 1980-1989 0.9 0.57 -4.04 0.8 0.63 1990-1999 2.2 1.48 0.8 0.5 0.71 Según Ballester y González (1997a), la actividad ciclónica en la cuenca atlántica disminuyó significativamente en el período 1947 - 1991. Al extender ahora el análisis hasta 1999 se determinó que esta disminución cesó, encontrándose valores de KM no significativos (ver Tabla 5). Sin embargo, esa tendencia en el potencial destructivo de los huracanes aún no se ha recuperado, conservando la significación estadística. La disminución comenzó a ser marcada desde 1967, momento en el cual se determinó el punto de cambio climático.
Tabla 5. Valores de los estadígrafos de las dócimas de Mann (KM), Wald – Wolfowitz (WW), Fisher (F) y Pettitt (Pe) referidos a la cantidad de ciclones tropicales desarrollados en toda la región Atlántica (CT), el número de huracanes (H) y el potencial destructivo de ellos (PDH), considerando el período 1947 - 1999. Las probabilidades ai (i = 1, 4) se expresan en %.
KM a1 WW a2 F a3 Pe a4 Año CT -0.19 84.79 -0.01 50.4 - - 141 46.6 1955 H -1.07 28.63 0.41 34.23 - - 185 25.23 1955 PDH -2.03 4.29 1.61 5.42 12.13 1.64 359 0.61 1967