La superficie de un cristal de hielo se supone en general húmeda y el
tratamiento de la velocidad de evaporación de un cristal de hielo fundido es, por tanto,
igual a la evaporación de las gotas de lluvia. Integrando la velocidad de evaporación de
una gota para todos los tamaños por unidad de masa de aire, en la cual la distribución
por tamaño de los cristales de hielo fundido es también asumida como una distribución
de Marshall-Palmer, la ecuación de la velocidad de evaporación de los cristales de hielo
fundido incluyendo los efectos de ventilación, es escrita como: