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Por |
Omar García |
Instituto de Meteorología
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Maritza Ballester |
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Miriam T. LLanes |
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y |
Ana R. Núñez |
Con la llegada de la temporada invernal al archipiélago cubano, normalmente ocurre una disminución significativa en las lluvias, razón por la cual esta etapa es llamada también período poco lluvioso, ya que como promedio sólo se acumula el 23 % de las precipitaciones caídas en el año.
Esas precipitaciones están generalmente asociadas a los sistemas frontales que afectan al país, los cuales vienen seguidos por masas de aire frío que ocasionan una disminución en las temperaturas. Sin embargo, estas condiciones normales de poca lluvia y temperaturas frías que son propicias para obtener una buena cosecha del principal producto agrícola del país, la caña de azúcar, pueden verse alteradas de forma significativa por la presencia de fluctuaciones climáticas como es el evento El Niño/Oscilación del Sur (ENOS).
Bajo la presencia de un evento ENOS se cambia básicamente la posición de la corriente en chorro, ocasionando patrones del tiempo totalmente anómalos, no sólo en Norte y Sur América, sino en lugares tan lejanos como Africa y la Antártida. Un ejemplo elocuente de las grandes anomalías que puede ocasionar este evento se tiene en lo ocurrido durante la temporada invernal de 1982-1983 en Cuba, principalmente de enero a marzo de 1983 (Rubiera, 1984). En esos meses ocurrieron fenómenos del tiempo muy severos, con bajas ocluidas en el golfo de México, las que ocasionaron frecuentes o intensas lluvias en gran parte del territorio nacional. Estas lluvias excedieron de tres a cinco veces los récords históricos para esos meses. Fue la temporada más húmeda y lluviosa en 50 años, comparable con las precipitaciones de la época de lluvia.
Este trabajo tiene como objetivo analizar la temporada invernal de 1997-1998 en Cuba, la cual también estuvo bajo la influencia de un evento ENOS fuerte, factor éste importante en su comportamiento. Se debe señalar que a pesar de los efectos negativos que produjo en el territorio nacional se tuvo una relativa suerte, ya que en diferentes ocasiones bandas de nublados con tiempo severo asociado cruzaron sobre La Florida y el estrecho del mismo nombre, ocasionando pérdidas humanas y enormes daños económicos en los Estados Unidos (similares o superiores a las ocasionadas por el huracán Andrew del 22 de agosto de 1992), en modo alguno comparables con lo ocurrido en el territorio nacional.
(retornar a la tabla de contenidos)
Tomando como base la cronología realizada por Rodríguez et. al. (1984) y su posterior actualización en el Departamento de Pronósticos del Tiempo del Instituto de Meteorología se construyeron las tablas 1 y 2.
Tabla 1. Fecha de entrada y clasificación * de los frentes fríos que afectaron a Cuba durante la temporada invernal de 1997-1998.
Número
Fecha de entrada
Clasificación
1
19 de octubre de 1997
Débil (TC)
2
3 de noviembre de 1997
Débil
3
7 de noviembre de 1997
Débil
4
16 de noviembre de 1997
Moderado
5
24 de noviembre de 1997
Débil
6
1 de diciembre de 1997
Débil
7
5 de diciembre de 1997
Débil (TC)
8
14 de diciembre de 1997
Moderado (TC)
9
14 de diciembre de 1997
Moderado
10
27 de diciembre de 1997
Débil
11
29 de diciembre de 1997
Moderado (TC)
12
30 de diciembre de 1997
Moderado
13
9 de enero de 1998
Débil
14
16 de enero de 1998
Débil
15
24 de enero de 1998
Débil
16
27 de enero de 1998
Moderado (TC)
17
3 de febrero de 1998
Moderado (TC)
18
3 de febrero de 1998
Moderado
19
6 de febrero de 1998
Moderado (TC)
20
23 de febrero de 1998
Débil (TC)
21
2 de marzo de 1998
Débil (TC)
22
9 de marzo de 1998
Moderado (TC)
23
10 de marzo de 1998
Moderado
24
21 de marzo de 1998
Débil (TC)
25
10 de abril de 1998
Débil (TC)
26
22 de abril de 1998
Débil
*Notas: Dado el carácter insular y la posición geográfica de Cuba, los frentes fríos se clasifican de acuerdo a la fuerza de los vientos de región Norte que soplan inmediatamente detrás de la línea frontal y serán:
- Débiles con velocidades del viento hasta 35 km./h
- Moderados entre 36 y 55 km./h
- Fuertes más de 55 km./h
- (TC) significa que el frente frío recorrió toda Cuba.
Al comparar la tabla 1 con los datos históricos se destacan las siguientes características:
La llegada de 26 frentes fríos al territorio nacional hace que la temporada se clasifique como activa, tomando en consideración que el promedio histórico es de 19.8 con una desviación standard de ± 4.9. Desde de 1916-1917 hasta la fecha existen 14 temporadas en la que han afectado a Cuba 26 frentes fríos o más. La última ocasión en que esto se presentó, fue en 1987-1988, cuando penetraron al territorio nacional también 26 sistemas frontales.
De los frentes fríos que llegaron al archipiélago cubano durante la temporada que se analiza, 15 (58% del total) fueron clasificados como débiles y los 11 restantes (42% del total) fueron moderados. Al igual que en el pasado invierno (García y Pérez Suárez, 1997), ningún frente frío fuerte afectó al país. Históricamente el 48% de los sistemas frontales que llegan a Cuba son clasificados como moderados, el 42% como débiles y el 10% como fuertes.
Es conocido que durante el desplazamiento al este sobre el territorio nacional, los sistemas frontales sufren un debilitamiento y al extremo oriental como promedio, sólo llegan la mitad de los que afectan al occidente. En esta ocasión 12 sistemas recorrieron todo el país, valor que representa el 46% del total y que está muy cercano al promedio histórico.
En la tabla 2 se presentan otros datos relacionados con la climatología de los frentes fríos en Cuba. Al analizar la misma se destacan las siguientes características:
La temporada invernal de 1997-1998 tuvo un comienzo normal, diferente al de la temporada precedente (1996-1997). Desde noviembre hasta abril el número de sistemas frontales que llegaron al territorio nacional fue similar o superior al promedio histórico, destacándose muy significativamente los siete sistemas de diciembre en comparación con el valor medio de dos. Esta cantidad de frentes en diciembre sólo ha ocurrido con anterioridad en la temporada de 1975-1976, cuando también entró la misma cantidad en enero.
El primero de los frentes fríos llegó al extremo occidental de Cuba el día 19 de octubre, se desplazó al oeste sobre todo el país, acompañado de muy poca actividad de lluvia.
En ocasiones los frentes fríos que llegan en este mes a Cuba se estacionan y después de perder el contraste térmico permanecen como hondonadas frontales, las que pueden producir notables acumulados de lluvia. Esta vez no sucedió así y el mes en general se presentó con totales de precipitación por debajo de la media (BVC, 1997a).
Durante el mes de noviembre llegaron al país cuatro frentes fríos; sin embargo, el mes fue cálido principalmente por las elevadas temperaturas mínimas registradas (BVC, 1997b). Esto se debió en gran medida al flujo de aire cálido del sur que persistió durante varios días.
Tabla 2. Cantidad de frentes fríos que han afectado a Cuba en los diferentes meses, desde la temporada de 1916-1917 hasta la de 1996-1997 y comportamiento durante las dos últimas temporadas.
Temp.
Sep.
Oct.
Nov.
Dic.
Ene.
Feb.
Mar.
Abr.
May.
Jun.
Total
1916
19977
108
207
261
289
273
240
158
58
4
1605
Pro
0,09
1,33
2,56
3,22
3,57
3,37
2,96
1,95
0,72
0,05
--
1996
19970
0
2
2
3
2
0
1
1
0
11
1997
19980
1
4
7
4
4
4
2
0
0
26
La permanencia de una corriente en chorro subtropical sobre el sudeste del golfo de México y su interacción con los frentes fríos ocasionó valores altos de precipitación en las regiones occidental y central de Cuba.
El primero de los sistemas frontales del mes (segundo de la temporada) osciló sobre las provincias centrales produciendo lluvias superiores a los 100 mm/24h en diferentes localidades.
El frente frío que llegó a Cuba el día 16 de noviembre (cuarto de la temporada), también ocasionó lluvias significativas los días 15 y 16. Otra situación lluviosa se repitió con el frente frío número 5, cuando en estado de disipación produjo acumulados de 138,5 mm/24h en las localidades de General Carrillo, provincia de Villa Clara y 150,0 mm/24h en Mapos, provincia de Sancti Spiritus los días 25 y 26 respectivamente.
A pesar de los siete sistemas frontales que influyeron durante diciembre, las temperaturas medias para el mes fueron altas, principalmente las mínimas medias que fueron las más elevadas desde 1986 (BVC, 1997c). Sin embargo, el día 14 llegaron a Cuba los frentes fríos 8 y 9, el segundo de estos sistemas fue un frente frío secundario que vino seguido por una masa de aire polar continental, ocasionando temperaturas frías de interés los días 16, 17 y 19.
También debido al arribo de los frentes 11 y 12, los dos últimos días del mes volvieron a repetirse temperaturas mínimas de interés, destacándose las registradas en la madrugada del 31 en la llanura Habana - Matanzas con 7.0 °C en Batabanó y Bainoa, 7.2 °C en Colón y 7.4 °C en Indio Hatuey y Tapaste.
Los sistemas frontales ocasionaron en general abundantes precipitaciones, siendo uno de los diciembre más lluvioso desde 1941 (BVC, 1997c).
La tendencia a las temperaturas medias elevadas continuó en el primer mes del año 1998, registrándose anomalías positivas en las temperaturas mínimas superiores a 1°C en toda Cuba (BVC, 1998a).
Nuevamente los sistemas frontales que llegaron al país ocasionaron numerosas precipitaciones, aunque en este aspecto las más notables se presentaron asociadas al último frente que afectó a Cuba a finales de diciembre y que se estacionó sobre la región oriental del país los días 2, 3 y 4 registrándose en localidades de la provincia de Holguín más de 400 mm/24h el día 3.
Durante febrero también se presentaron cuatro frentes fríos sobre Cuba pero al igual que en el mes anterior las temperaturas mínimas continuaron presentando anomalías positivas en las regiones occidental y central (BVC, 1998b).
El primero de los frentes (17 de la temporada) vino precedido por una línea de tormenta que provocó un acumulado de 128,6 mm/24h en Casa Blanca el día 2, lo que constituye un récord para el mes en esa estación.
Los vientos de región Norte se incrementaron sobre la región occidental con la llegada de un frente secundario (segundo del mes y 18 de la temporada), esta situación ocasionó inundaciones costeras en zonas bajas del litoral Norte del occidente del país, incluyendo el malecón habanero durante la madrugada del día 4.
El siguiente frente vino acompañado por una línea de tormentas locales severas y seguido por una masa de aire continental, que provocó un descenso significativo en los termómetros en la madrugada del día 11 con el valor más significativo de 5.6 °C en Bainoa.
En el mes de marzo también llegaron al archipiélago cubano cuatro frentes fríos, pero a diferencia de los meses anteriores las temperaturas medias fueron ligeramente más bajas que lo normal, aunque las mínimas continuaron altas (BVC, 1998c). El mes fue lluvioso, principalmente en las provincias orientales, debido en gran medida a los sistemas frontales.
El frente frío 21 vino precedido de tormentas prefrontales y le siguió una masa fría y seca que ocasionó en la madrugada del día 4 temperaturas mínimas de interés con registros de 7.7 °C en Bainoa, 8.4 °C en Jovellanos y 9.2 °C en Tapaste.
Los dos últimos frentes de la temporada llegaron en abril, el segundo de ellos (26 de la temporada) se caracterizó por estar seguido de una masa fría que ocasionó en la madrugada del día 25 temperaturas mínimas inferiores a los 10 °C en el occidente del país.
Un hecho significativo en la temporada que se analiza, fue la frecuente ocurrencia de vientos de región sur sobre la mitad occidental del país. Estos vientos llamados "sures" por Rodríguez y Ballester (1985), se producen fundamentalmente por la influencia de los ciclones extratropicales que se desplazan sobre el golfo de México o estados adyacentes de Norteamérica, contribuyendo en ocasiones a intensificar el gradiente barométrico, la presencia de las altas presiones referidas al anticiclón de las Azores.
Esta temporada invernal presentó un comportamiento totalmente anómalo en la ocurrencia de este evento meteorológico, el cual entre otras cuestiones ocasionó altas temperaturas, daños a los frutales y a las plantaciones de tabaco. Durante ese período se registraron 18 "sures", lo que constituye un nuevo récord en cuanto a la cantidad de casos de este tipo registrados en una temporada invernal. Esta cifra superó ampliamente la anterior que fue de 13 "sures" en la temporada 1935-1936, según la climatología de Ballester (1997) que comienza en la temporada 1918-1919.
En la tabla 3 se presentan el comportamiento de los "sures" de la temporada invernal recién finalizada y los valores históricos correspondientes al período 1918 1997. Aquí se puede observar que la media histórica de 5.4 fue superada ampliamente, así como la frecuencia mensual desde noviembre hasta mayo.
Tabla 3. Frecuencia media mensual histórica de "sures" y el comportamiento durante la temporada invernal 1997-1998.
Temp.
Sep.
Oct.
Nov.
Dic.
Ene.
Feb.
Mar.
Abr.
May.
Total
1918-1919
1996-19970.04
0.05
0.08
0.27
0.65
1.22
1.72
1.04
0.32
5.4
1997-1998
0
0
1
4
2
5
3
2
1
18
En el mes de noviembre no se presentaba un "sur" desde 1988, pero además en esta ocasión el mismo fue clasificado como fuerte (velocidades del viento superior a 55 Km./h), lo que sólo ha ocurrido con anterioridad en 1963, año en que al igual que 1997 estaba presente un evento ENOS fuerte, según la cronología de Cárdenas (1996).
En diciembre se estableció un récord con cuatro casos, los cuales incidieron notablemente en las altas temperaturas de ese mes, a pesar de la llegada de siete frentes fríos. Los "sures" registrados en diciembre, al igual que los de enero, abril y mayo fueron clasificados como moderados (velocidades del viento entre 36 y 55 Km./h).
En febrero se igualó el récord de frecuencia de cinco "sures" registrados en 1936 y el potencial de daño (definido por Ballester, 1997) superó (17.7x103 nudos2) el máximo presentado en febrero de 1940 (16.6x103 nudos2), año en que se desarrollaba un evento ENOS. De estos cinco "sures", tres fueron clasificados como fuertes y ocurrieron el día 2, del 15 al 17 y por último el día 22, que tuvo una racha máxima de 90 Km./h en la estación meteorológica de Casa Blanca, Ciudad de La Habana.
El primero de los casos de febrero influyó durante seis horas con velocidades del viento entre 60 y 70 Km./h, alcanzando una racha máxima de 114 Km./h en Casa Blanca. Fue producido por el desplazamiento de una baja extratropical sobre la porción centro - oriental del golfo de México.
El "sur" que afectó los días 15, 16 y 17 alcanzó su máxima intensidad el 16, cuando aproximadamente durante dos horas el viento se mantuvo entre 70 y 80 Km./h. Tuvo rachas máximas de 105 Km./h el día 15 y de 116 Km./h el 16 en Casa Blanca. Este se debió a la combinación de un sistema complejo de bajas presiones que cubrió gran parte de la porción sur de los Estados Unidos, el Golfo de México y el Caribe, bloqueado por un intenso anticiclón cuyo centro se mantenía con lento desplazamiento sobre el extremo nordeste de los Estados Unidos y mares del Atlántico adyacente.
Por primera vez para un mes de febrero se registra una racha máxima superior a los 100 km./h, también es la primera ocasión en que en una temporada se registran dos casos de "sures" con rachas superiores a los 100 km./h y además dos días consecutivos con rachas de esa magnitud. Por todo lo antes expresado este ha sido el febrero más anómalo en lo referente a este suceso.
De los tres "sures" de marzo, dos fueron fuertes, el primero de ellos se manifestó durante los días 8 y 9, con rachas de hasta 96 km./h, mientras que el otro ocurrió del 18 al 20 de ese mes.
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Conclusiones
La temporada invernal de 1997-1998 fue activa ya que llegaron 26 frentes fríos a Cuba y se caracterizó por haber sido lluviosa, y cálida cualidades que se han observado con anterioridad en años en que han estado presentes eventos ENOS y por la alta frecuencia de "sures.
Muy significativa fue la llegada de siete frentes en el mes de diciembre, suceso que solamente se había presentado con anterioridad en 1975.
Las temperaturas mas bajas ocurridas durante el período estuvieron asociadas a los frentes fríos número 12,19 y 21.
Se estableció un nuevo récord para una temporada invernal en la frecuencia de los vientos de región sur (18), siendo el mes de febrero el más significativo por la intensidad que éstos alcanzaron. Este febrero ha sido además, el más severo desde 1919 en cuanto a los "sures".
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