| SOMETCUBA
Bulletin |
Volume
7 Number 1 |
January
2001 |
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Interview to de Graduate Abel Cenletta
Artola
by Lourdez Alvarez and Israel Borrajero.
| (Only spanish version available) |
B.
- ¿Cuáles son los antecedentes del estudio del cambio climático en Cuba?
A.C.
- Desde la década de los años 80, diferentes investigadores cubanos venían
realizando investigaciones aisladas sobre el cambio climático y sus
implicaciones en Cuba. Sin embargo, la verdadera organización de esos
esfuerzos aislados llegó a inicios de los años 90 cuando en 1991 se crea la
Comisión Nacional de Cambio Climático, compuesta por varias instituciones de
la otrora Academia de Ciencias de Cuba. En ese preciso año se realizó una
evaluación preliminar de los impactos del cambio climático sobre Cuba. Esa
evaluación abarcó los sectores de agricultura, ecosistemas naturales y
terrestres, hidrología y recursos hídricos, aguas costeras, asentamientos
poblacionales, salud y turismo.
Debo
hacer notar que, aunque el cambio climático es una ciencia relativamente
joven, el avance logrado por nuestro país en los estudios climáticos y la
propia preparación técnica y profesional del personal involucrado en estos
estudios, posibilitó captar con relativa rapidez los elementos científicos básicos.
Nótese, que sólo un año después de que el Grupo Internacional de Expertos
sobre Cambio Climático (conocido como IPCC, por sus siglas en inglés), ya se
presenta la evaluación de los impactos del cambio climático en nuestro país
a la cual hice referencia anteriormente.
Un
momento importante dentro de los antecedentes de la temática del cambio climático
en Cuba es la firma de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre
Cambio Climático en el año 1992 durante la Cubre de Río de Janeiro. La
posterior ratificación de este tratado internacional marcó un punto en el
cual Cuba, como cualquier otro país Parte de la Convención,
asumió una serie de compromisos que debería enfrentar fortaleciendo
los estudios e investigaciones en esta área de trabajo.
En
la etapa posterior, los avances en las investigaciones relacionadas con el
cambio climático han sido importantes. Desde 1995 se desarrollan en Cuba
varios programas de investigaciones relacionados con el medio ambiente cubano,
el desarrollo sostenible de las zonas montañosas, la producción de alimentos
por vías sostenibles, la biotecnología agrícola y otros que guardan relación
directa o indirecta con el cambio climático. Uno de los programas más
directamente relacionados con la ciencia del cambio climático es el Programa
Nacional de Ciencia y Técnica “Los Cambios Globales y la Evolución del
Medio Ambiente Cubano”. Dentro de este Programa existen dos subprogramas que
guardan estrecha relación con las actividades científicas que se realizan en
el contexto mundial, ellos son el subprograma de variabilidad y cambio climático
y el subprograma de contaminación y química de la atmósfera.
Otro
momento importante dentro de este aspecto es el nacimiento del Grupo Nacional
de Cambio Climático en el año 1997. Este Grupo, conformado por 18 expertos
de diferentes Organismos e instituciones del país ha contribuido notablemente
a fortalecer la capacidad nacional para desarrollar diferentes estudios
relacionados con el cambio climático.
Yo
trataría de resumir expresando que, gracias al desarrollo alcanzado por Cuba
en materia de investigaciones sobre el clima y sus variaciones, así como en
otras áreas de la meteorología y otras ciencias naturales o exactas, existía
la capacidad necesaria para asimilar los elementos básicos de la ciencia del
cambio climático. Realmente en las investigaciones desarrolladas en el país
durante la década de los años 80 se pueden encontrar los verdaderos
antecedentes del estudio del cambio climático en Cuba, a pesar de que las
investigaciones específicas se hayan desarrollado en las etapas posteriores.
B.
- ¿Cómo se estructura y qué funciones realiza el Centro del Clima?
A.C.
- El Centro del Clima (CENCLIM) cumple con varias funciones dentro del
Instituto de Meteorología (INSMET). Es el Centro que tiene la responsabilidad
de dirigir, organizar y desarrollar la mayor parte de las investigaciones que
se desarrollan en el INSMET, relacionadas con la variabilidad, el cambio climático
y sus impactos. Desarrolla y ejecuta la vigilancia del clima, evaluando el
comportamiento del clima en períodos pasados y actuales y prediciendo su
futuro comportamiento. Garantiza, en coordinación con las estructuras
provinciales del INSMET, la organización y existencia de la base de datos
climáticos a partir de las observaciones desarrolladas en la Red Nacional de
Estaciones Meteorológicas. Desarrolla aplicaciones climáticas orientadas a
diferentes sectores socioeconómicos del país, principalmente la agricultura
y la salud humana.
Para
desarrollar el trabajo el CENCLIM está compuesto por tres grupos de trabajo y
un Departamento de Meteorología Agrícola adscrito al mismo. Los tres grupos
cubren las líneas básicas de trabajo, es decir: datos climáticos,
aplicaciones climáticas y vigilancia del clima. Para desarrollar las
actividades de investigación se forman equipos de trabajo temporales. El
Departamento de Meteorología Agrícola desarrolla una intensa actividad en el
vigilancia y evaluación de las condiciones meteorológicas para los cultivos
agrícolas, la vigilancia de la sequía agrometerológica, la evaluación de
condiciones meteorológicas favorables para el desarrollo de plagas y
enfermedades. También se trabaja en la determinación de las condiciones
meteorológicas favorables para el desarrollo de incendios forestales.
B.
- ¿Qué temáticas abarca el estudio del cambio climático?
A.C.
- Si se toma en cuenta que el clima terrestre es el resultado de múltiples
interacciones entre la atmósfera, los océanos, la biósfera, la criosfera y
la tierra sólida, entonces habría que
decir que las temáticas que abarca el estudio del cambio climático se
relacionan con la mayor parte de las ciencias naturales asociadas a cada una
de esas componentes. Hay que mencionar también a las ciencias económicas,
pues resultan de especial interés a la hora de evaluar los impactos del clima
sobre los distintos sectores, así como para definir las mejores medidas y políticas
para enfrentarlo.
Como
se comprenderá, hacer una lista exhaustiva de todas las temáticas sería un
ejercicio bastante largo. Sin embargo, puedo mencionar que dentro del INSMET
se desarrollan temáticas relacionadas con la ciencia del cambio climático, a
saber: investigaciones sobre las variaciones y cambios del clima en Cuba y su
relación con las fluctuaciones de los campos meteorológicos, las influencias
del evento El Niño/Oscilación del Sur sobre el clima de Cuba, el estudio de
las variaciones el la actividad ciclónica sobre nuestra área geográfica,
entre otras. También se desarrollan investigaciones relacionadas con los
impactos de la variabilidad y el cambio climático dentro de las cuales se
pueden destacar las relacionadas con los recursos hídricos, la agricultura y
la salud humana.
Dentro
de las investigaciones que se realizan dentro del INSMET existen otras
componentes de gran importancia que reúnen a las investigaciones vinculadas
con la composición química de la atmósfera, la radiación solar y otras.
Esas áreas temáticas expresan una imagen de capacidad institucional lograda
durante muchos años de desarrollo dentro de lo que pudiera llamarse
ciencias meteorológicas.
B.
- ¿Cómo están organizadas las investigaciones sobre el cambio climático a
nivel mundial y qué participación tiene Cuba en ellas?
A.C.
- En el mundo existen diferentes iniciativas de programas de investigación
globales y regionales relacionados con la temática del cambio climático.
Estos programas son promovidos por diversas organizaciones y entidades
internacionales como la OMM, el PNUMA, la UNESCO, el GEF, el IAI y otros. A mi juicio existen tres
componentes básicas de investigación.
La
primera se relaciona con los aspectos científicos del problema, es decir, con
la comprensión de las variaciones pasadas y actuales del clima, las causas
del cambio climático, la proyección del clima futuro. Es decir, las
investigaciones relacionadas con la comprensión del funcionamiento del
sistema climático y su pronóstico.
La
segunda componente se vincula con la evaluación de los impactos del cambio
climático y la determinación de las medidas de adaptación para reducir sus
impactos negativos y maximizar los positivos. En esta componente entran a
jugar un papel importante aquellos aspectos relacionados con las ciencias
naturales diferentes a las ciencias atmosféricas. Por ejemplo, la biología,
la medicina, las ciencias agrícolas, la hidrología y otras. De lo que se
trata es de conocer cuáles serían los impactos de las alteraciones climáticas
sobre los sistemas medio ambientales, sus posibles respuestas y que habría de
hacerse para reducir los riesgos.
La
tercera componente se relaciona con los aspectos socioeconómicos del cambio
climático y las estrategias de respuesta. Aquí se pueden mencionar las
investigaciones relacionadas con las estrategias de desarrollo económico y
social sobre la base de reducir o eliminar las emisiones de gases de efecto
invernadero, la evaluación de los aspectos metodológicos y tecnológicos de
la transferencia de tecnología, así como el desarrollo de proyecciones
futura de desarrollo socioeconómico regional y mundial, con el fin de
proyectar, por ejemplo, los niveles de emisiones de gases de efecto de
invernadero.
Cuba
ha participado en algunos proyectos de investigación promovidos dentro del
marco de las múltiples iniciativas desarrolladas a nivel internacional o
regional. Debe destacarse, sin embargo, que como la mayor parte de los países
subdesarrollados, la posibilidad de acceder a dichos proyectos de investigación
no resulta tan favorable como lo es para los grupos de investigación
proveniente de países desarrollados.
A
pesar de lo que mencioné antes, el país ha desarrollado, por vías propias
en algunos casos una serie de investigaciones que se corresponden muy bien con
las componentes que acabo de mencionar. Esto se ha logrado promoviendo y
financiando Programas Nacionales de Ciencia y Técnica que han cubierto
investigaciones relacionadas con la variabilidad y el cambio climático, la
estimación de las emisiones de gases de efecto invernadero en Cuba, la
dimensión humana de los cambios proyectados, el empleo de fuentes energéticas
renovables, el desarrollo de variedades agrícolas más resistentes a
condiciones climáticas adversas, entre otras.
El
CENCLIM ha jugado un papel importante en el desarrollo de varias
investigaciones relacionadas con la componente científica, de conjunto con el
Centro de Contaminación y Química de la Atmósfera. Así, una componente
importante de la reciente evaluación de los impactos y medidas de adaptación
sobre varios sectores económicos del país fue desarrollada o dirigida por
investigadores de CENCLIM.
B.- ¿Es esperanzador para la vida del hombre y el mantenimiento del medio
ambiente el futuro que se prevé del clima de la Tierra?
A.C.
- Si la humanidad continua por el actual camino sería difícil tener
esperanzas. Yo soy de los que piensa que el hombre debe apelar a ese rasgo que
lo diferencia del resto de los animales para salvarse a sí mismo. La
inteligencia humana se ha puesto ha prueba para hacer cosas maravillosas y que
puede ser más maravilloso que salvar a nuestra propia casa, es decir, salvar
a la Tierra de todo un posible holocausto. Yo confío en que algo se puede
hacer, aun a estas alturas en que parte del daño ya está hecho.
Creo
que lo primero que debe hacerse para que haya un futuro más esperanzador, es
compartir esa esperanza entre todos los habitantes del planeta, reduciendo las
notables desigualdades entre ricos y pobres, las cuales provocan el empleo de
prácticas de desarrollo o de subsistencia insostenibles.
Los
países desarrollados deben ser los primeros en dar el paso en defensa de las
futuras generaciones, pues su gran y exagerado desarrollo tiene una
responsabilidad histórica innegable. No creo que pueda haber esperanza sobre
la base de mantener el desarrollo sobre los mismos niveles de emisiones de
gases de efecto invernadero, ni sobre la irracional base de desigualdad e
injusticia que reina actualmente en el mundo. En el Tercer Informe de Evaluación
Científica, el IPCC asegura que el clima de la tierra está cambiando y que
el peso de las evidencias sugiere que esos cambios observados son, al menos en
parte, debidos a la actividad humana. En este mismo informe se estima que para
el 2100la temperatura media
global de la tierra aumentará entre 1.5 y 6.0, mientras que el nivel del mar
se incrementará en 15 – 95 cm. Tales cambios no podrán ser asimilados por
los ecosistemas naturales y terrestres y los impactos resultarían increíblemente
negativos.
Si
la humanidad no le da un giro importante a los patrones actuales de desarrollo
y consumo, difícilmente puedan existir esperanzas, mucho menos para los países
que como Cuba son subdesarrollados.