SOMETCUBA Bulletin

Volume 5 Number 1

January 1999


Interview to Dr. José Rubiera

By Léster Alfonso and José Rego


(Only Spanish version available)

El Doctor José Rubiera es una de las personalidades más conocidas en nuestro país. Su labor al frente del Departamento de pronósticos del Instituto de Meteorología ha sido ampliamente reconocida. El Doctor José Rubiera también es uno de los responsables del pronóstico televisado, durante años ha entrado en nuestros hogares en una labor de información que ya dura varios lustros. Todo esto combinado con una labor científica, organizativa y divulgativa que ya desborda los marcos de nuestro país. Pero todo este impresionante trabajo no obstaculizó la realización de esta entrevista, a la que el Doctor José Rubiera accedió amablemente, cediéndonos parte de su valioso tiempo. Esperemos que la misma contribuya a conocer con mas profundidad la trayectoria de esta importante personalidad de la meteorología cubana.

Léster Alfonso y Juan Rego.

B.S.M.C. - Comencemos esta entrevista con algunas palabras acerca de la fecha y el lugar de nacimiento, de sus padres y de su etapa escolar.

J.R. – Nací el 22 de enero de 1946, en San Antonio de Río Blanco, provincia de La Habana, mi padre trabajador azucarero y mi mamá ama de casa, como me adelanté un poco en la fecha de nacimiento, tuvieron que inscribirme unos días después, el día 29 de noviembre. Mi padre se hizo por esfuerzo propio, llegó a ser perito químico azucarero, pero seguía trabajando de recolector de muestras, no fue hasta después del triunfo de la Revolución que alcanzó una mejor posición como jefe de laboratorio azucarero del central, pero al mismo tiempo, como tenía que abrirse camino, estudió Doctor en Farmacia, le convalidaban asignaturas, él tuvo una farmacia, que atendía mi madre cuando él se encontraba trabajando en el central.

B.S.M.C.- ¿Qué lo motivó a dedicarse al estudio de la meteorología?

J.R.- Me gustó la meteorología desde niño, mis primeros recuerdos estaban unidos a un ciclón, quizás porque los mayores lo hablaban, o porque yo en realidad lo recuerdo, pero había un abrigo que yo me ponía que era amarillo, que siempre le llamé el "abrigo del ciclón", porque fue el del ciclón de 1948, en aquel entonces yo vivía en casa de mis abuelos, esta casa estaba en bastante mal estado, por eso nos fuimos a casa de unos parientes, que tenían una casa en mejores condiciones que la nuestra, y ese es quizás el primer recuerdo borroso que tengo sobre un ciclón. Posteriormente a eso mi tío tenía un álbum de la revista Bohemia, que tenía impreso un mapa con trayectorias de ciclones, y me lo dio, y yo entonces quería ver un ciclón. Allá por el año 1952 se anunciaba que un ciclón iba a pasar por La Habana, y mi hermana que estaba chiquita y yo queríamos verlo, pero a las 10:30 p.m. nos mandaron a dormir, porque el ciclón no iba a pasar hasta el día siguiente, pero resultó que nunca pasó, porque fue el Fox que pasó por Las Villas, a La Habana no la afectó. Un tiempo después, ya en la secundaria, iba a la planta de radio del central Camilo Cienfuegos y escuchaba las comunicaciones desde Oriente, con respecto al Flora en el año 1963, yo esperaba fielmente el boletín de las 12:00 p.m., que salía a a las 4:00 a.m., la televisión rellenaba el espacio con películas, que yo veía mientras esperaba al Dr. Rodríguez Ramírez que daba sus explicaciones con aquellos mapas para mí misteriosos de aire superior de 500 hPa, que en aquellos momentos yo no sabía qué cosa eran, también en mi pueblo ayudaba a la Defensa Civil en la interpretación de esas cuestiones de los ciclones. Por esa época ya yo había oído la CLX, la emisora de radio del Instituto de Meteorología, había oído a Cantero y a otros compañeros más, los conocía del radio.

Pasé entonces a estudiar en la escuela de Física de la Universidad de La Habana, allí tenía un compañero de estudios que era Arnaldo Alfonso, y un buen día veo a la hora de almuerzo a Arnaldo, copiando rayitas en un mapita, que fue lo que yo vi en ese momento, le pregunté y me dijo que eso él lo hacía con los datos de la CLX, entonces yo empecé también a salir a oír la CLX a la hora de almuerzo y a hacer los mapitas que antes había visto hacer a Arnaldo, así yo me fui interesando cada vez más en la meteorología, y cuando estaba en el segundo año de la carrera de física, leí en el Granma un artículo con una foto de quien después supe que era Rosendo Álvarez, que se titulaba "Forja de nuevos meteorólogos", hablando de un nuevo curso que iban a iniciar y me dije que esa era mi oportunidad de hacerme meteorólogo, si me admitían en el curso. Llegué a la loma de Casablanca por primera vez en octubre de 1969, me hicieron una entrevista política, hubo una larga sesión de pruebas sicológicas y sicométricas que hacía Gustavo Torroella y dijeron que nos avisaban, yo continué mi vida de siempre, hasta que me avisaron el día 8 de diciembre de 1969, que había sido aceptado para comenzar estudios en la escuela de meteorología, fuimos escogidos 79 compañeros de algo más de 700 que nos presentamos a las entrevistas. Nos dijeron que nuestra primera tarea era participar durante 15 días en el Cordón de La Habana y después 4 meses en la zafra de 1970, eso fue muy bueno porque confraternizamos con todos los compañeros, de ese grupo todos no se graduaron, sólo lo hicimos 20 de los 79 que habíamos comenzado. Las clases se iniciaron el 20 de mayo de 1970, este fue el tercer curso que se dio en la Escuela de Meteorología para meteorólogos de nivel I.

 

B.S.M.C.- ¿Quiénes fueron los maestros que Ud. más recuerda durante su etapa de formación en la Escuela de Meteorología?

J.R- Como en todos los lugares había maestros a los que los alumnos querían más que a otros, yo preferiría hablar de los que más queríamos los alumnos, de esa etapa recuerdo a Bruno Henríquez que nos dio física, a Portela, a Cao un buen matemático, ya fallecido, que fue buen profesor y amigo, recuerdo un hecho pudiera decirse que insólito, nosotros no tuvimos profesor de meteorología general, y ahí se cumple el refrán que dice que en casa del herrero cuchillo de palo, porque no había muchos compañeros que quisieran impartir esa asignatura, a pesar de que de la graduación del año 68, se podía haber sacado buenos profesores para ella, entonces en una asamblea muy grande que se hizo, se planteó el problema, y una compañera accedió, pero ella lo hacía por compromiso, pero no tenía madera de maestra, y hay que decir que el compañero Raymundo Vega, siendo matemático dio un paso al frente y asumió la tarea, recuerdo que dimos muchas fórmulas en esa época, pero la meteorología general tuvimos que aprenderla casi por nosotros mismos, también recuerdo profesores que afortunadamente duraban poco, que se jactaban de los suspensos, cosa que va en contra del propio profesor, pues él debe de tratar de que los alumnos aprendan y aprueben, y no jactarse de que muchos de ellos no logren aprobar. Recuerdo la primera clase que fue de observación, que la dio Bosch, y laboratorio sinóptico que fue Zamora, todavía se habla del libro "Zamora and Bosch", que es un clásico. En el curso nuestro el Dr. Rodríguez Ramírez no impartió ninguna asignatura, impartió alguna que otra conferencia, al igual que Montoto, pero no impartió docencia.

B.S.M.C.- Usted fue el que inició la actividad de presentación del mapa del tiempo por televisión por meteorólogos del Departamento de Pronósticos. ¿Podría ahondar un poco al respecto?

J.R.- Desde la época en que yo veía al Dr. Rodríguez Ramírez en televisión sólo cuando había ciclón, en situación de tiempo normal un locutor leía una nota que se enviaba, la cual era excesivamente técnica, y de la cual la población no debía entender mucho, y se presentaba un mapita, esto lo hacía un auxiliar nuestro, que entre sus tareas tenía la de ir a llevar el mapa a la televisión, pero él no salía en cámara, sólo su lápiz, mientras el locutor leía el papel el auxiliar iba señalando con el lápiz, aquello podía ser muy técnico pero la gente no lo entendía, entonces en el año 1975 hubo unos primeros intentos de sacar el pronóstico con meteorólogos y nos llamaron a un grupo reducido de compañeros para hacer algunas pruebas, en blanco y negro de la televisión de aquella época, pero al Dr. Rodríguez le gustaba controlarlo todo, él debía partir un mes para un congreso en Ginebra, y a la gente de la televisión hay que cogerlos en el momento antes de que se les olvide, Rodríguez era partidario de dejarlo para después de su regreso, pero cuando él regresó no se hizo nada. Hubo que esperar una buena cantidad de tiempo hasta el año 1981, en que vi la posibilidad de que se podía hacer, en diciembre de 1980 se había celebrado el II Congreso del P.C.C., en él se aprobó una resolución sobre los medios de difusión masiva, la cual yo tomé y redacté un documento con ideas de cómo hacer la presentación del tiempo en la televisión, incluso con ideas que yo había tenido de la U.R.S.S, en él había buscado colores en el mapa para blanco y negro y para color, previendo que la televisión iba a ser a colores pronto, Montoto que era entonces director del Instituto lo vio y le gustó, y solicité una entrevista con Ovidio Cabrera, quien era director del informativo de la televisión, me fue concedida y fuimos a verlo el 13 de enero de 1981, Montoto y yo, le presentamos el proyecto, que le gustó, y nos preguntó que cuándo empezábamos, Montoto dijo entonces que esa noche podría ser pues había un frente frío bien interesante, y a la pregunta de quién empezaría Montoto contestó que yo, a esa hora yo no tenía saco ni nada para afeitarme, un compañero me buscó unas cuchillas, me prestó una corbata, otro me prestó un saco, el noticiero era en vivo, fuimos para allá Marvelys López y yo, la primera dificultad que se presentó fue que el mapa de papel que yo llevaba no se podía pegar con chinches en la pared porque esta era de cartón tabla duro, lo cogimos con papel engomado, pero se despegaba con el calor de la luz, había miedo de que en el aire se fuera a caer aquello, pero nos arriesgamos porque no había otra forma de hacerlo, me paré ahí y di la información, estaba previsto en aquellos momentos que sólo se diera los viernes, como un experimento y el pronóstico de fin de semana, nunca se había dado en Cuba un pronóstico de más de 24 horas, esta fue la primera vez, y me preguntaron cómo lo iba a hacer y dije que por el modelo dinámico que entraba por facsímil y que daba hasta 72 horas de pronóstico, y fue la primera vez que se hizo y estuvo así casi un año en que empezó la Revista de la Mañana, y en ese programa comenzó a salir diariamente un espacio sobre el tiempo, incorporándose otro compañero a esta labor, y en el mes de marzo de 1982 comenzó nuestro espacio en el noticiero, y hasta nuestros días no ha fallado ni una vez.

B.S.M.C.- Háblenos de sus comienzos al frente del Departamento de Pronósticos del Instituto de Meteorología.

J.R- Fue difícil, yo había tenido poca experiencia de dirección, que había sido en la Isla de la Juventud como jefe de meteorología en los años 1978-1979, por una necesidad del servicio me fui para allá, a pesar de ser considerada como una provincia, se tenía por una experiencia relativamente fácil el dirigirla, porque eran pocos compañeros, en esos casos la dirección no es compleja, después vine para acá y estuve al frente de la sección de sinóptica del departamento, no fue una experiencia halagüeña, porque si exceptuamos el período en la Isla yo no tenía experiencia de dirección, nadie me había enseñado nada, y habían algunas cosas con las cuales tuve que chocar duro, por ejemplo en el año 1982, Ramón Pérez, que se desempeñaba como jefe del Departamento de Pronósticos, se va a cumplir misión a Nicaragua por seis meses, entonces me quedé yo al frente del departamento, había una misión que me había dado Ramón, que era el nuevo sistema de información, que tenía una ruptura total con lo que se venía haciendo hasta ese momento, cambiaba la forma de expresar las cosas, evitaba algunos tecnicismos, era muy chocante para algunos meteorólogos, pero como yo había estado fuera del centro no me veía muy comprometido con esas ideas, pero al mismo tiempo tenía la encomienda de poner en funcionamiento aquello y hacer la reunión nacional de pronósticos, fue una experiencia hasta cierto punto mala, pero fui aprendiendo, aunque fue un período que no puedo decir que recuerde con agrado, porque ante todo pienso que cometí errores, pero fue por mi falta de experiencia y me sirvió para ir aprendiendo. Cuando en el año 1988 se me plantea la tarea de ser jefe titular del Departamento de Pronósticos habían transcurrido muchos años de eso, y yo había aprendido mucho, pero me toca también en un momento difícil, porque estaba haciendo el doctorado,y sabía que esa responsabilidad al frente de un departamento quizás me iba a interferir en eso, no obstante, con la experiencia que ya había tenido anteriormente dirigiendo el grupo de información, que en su momento jugó un papel importante en el departamento, me di a la tarea de dirigir éste, pero hay que decir que ese departamento siempre ha tenido buenos trabajadores y que en ese momento las condiciones eran muy favorables para una buena cohesión de trabajo, habían ocurrido varias cosas en esos años que le habían dado a los trabajadores otra visión y por lo tanto pienso que recibí una gran ayuda por parte de la mayoría de ellos y que salimos adelante poco a poco, a esto creo que es necesario y justo añadir la gran ayuda y apoyo que me presta mi esposa y la familia, sin la cual todo hubiera resultado más difícil. Si por ejemplo uno toma un índice que es el de la calidad del trabajo, se puede observar como esta va aumentando de esa época hacia acá, claro se introdujeron nuevas cosas, como por ejemplo los modelos dinámicos, en el año 1990 yo fui a la antigua U.R.S.S. a asuntos relacionados con mi doctorado, y allí me surgió la idea de crear el grupo de pronóstico a plazo medio, primero el plazo medio que se instauró en el mismo año 1990 y después crear el grupo de pronóstico para el cual había que esperar un tiempo aún, y logré con los soviéticos que comenzaran a mandarnos la información del GRID que nos da una visión del tiempo hasta cinco días, se fueron incorporando más modelos de pronóstico, la gente se fue preparando mejor y pienso que esos éxitos modestos han sido producto de la experiencia, del aprendizaje, del amor con que se trabaja y por todo eso hemos llegado hasta aquí con los mejores resultados de nuestra historia, precisamente en este año 1998.

B.S.M.C.- Es conocido que los centros provinciales son un eslabón importante en la actividad del pronóstico en nuestro país. Como parte de su servicio social Ud. trabajó durante un tiempo en el centro meteorológico de la Isla de la Juventud. Ahora que dirige nacionalmente esa actividad, ¿Cómo valora Ud. esa experiencia?

J.R.- No fue un servicio social, esta fue una tarea que me encomendaron y yo la acepté y fui, yo la tomé como servicio social, pero en realidad fue una escuela que me ha ayudado mucho como jefe del Departamento de Pronósticos, porque cuando usted está en una provincia como esa que puede quedar aislada por completo del país en caso de ocurrir algún fenómeno atmosférico, cuenta con pocos recursos, y en aquella época el nivel de la mayor parte del personal que había en los centros provinciales era de técnico medio, no es como ahora, en que ha aumentado mucho el nivel de nuestros profesionales, entonces uno tiene que hacer mucho, tiene que garantizar el trabajo, y no solamente eso, en una provincia cuando pasa algo en el tiempo el primer secretario del P.C.C. y el jefe del gobierno, no van a llamar al INSMET sino al jefe de la provincia, y por lo tanto él tiene que estar preparado para dar respuesta a esas exigencias locales, lo mismo pasa con la Defensa Civil local y demás organismos que en esos momentos acudan a él para las informaciones sobre la situación y posterior evolución del meteoro, por lo tanto el haber dirigido una provincia me enseñó desde la base el vínculo del radar con la estación meteorológica y la oficina provincial y el papel que esta debe jugar, por lo tanto, desde mi posición de jefe del Departamento de Pronósticos comprendo muy bien a nuestros compañeros de provincias y tratamos de ayudarlos al máximo, y eso fue un aprendizaje que yo tuve, no porque nadie me lo contara sino porque lo viví y creo que eso es algo muy importante. Yo estuve en la Isla de la Juventud en los años 1978 y 1979.

B.S.M.C.- Recientemente el huracán Mitch ha causado un desastre en Centroamérica. Tenemos entendido que en cierta ocasión, ante la amenaza de un huracán a dicha región Ud. fue enviado al servicio meteorológico de Nicaragua como parte de la colaboración entre los Servicios Meteorológicos de Nicaragua y Cuba. Cuéntenos de esa experiencia.

J.R.- Cuando el huracán Joan estaba a unos 3 ó 4 días de camino de Nicaragua, recibí una llamada de Osmany Cienfuegos, que en aquella época se desempeñaba como secretario del Consejo de Estado, que me preguntaba si el Joan debía afectar a Nicaragua, yo le dije que sí porque habiendo un anticiclón al norte, el huracán debe mantener trayectoria al oeste, impactando la costa nicaragüense entre 72 y 80 horas después, eso fue como a las 3:00 p.m. ó 3:15 p.m., a las 4:15 p.m. recibí una llamada de que el Comandante había propuesto una misión en respuesta a una solicitud de ayuda del presidente de Nicaragua, de que los especialistas cubanos viajaran allá, para ayudar en lo del ciclón, así que yo sin tiempo para preparar nada, cogí una mochilita y metí un par de mudas de ropa y estuve en el aeropuerto a las 6:00 p.m., junto a otro compañero de la Defensa Civil y al embajador de Cuba en Nicaragua, salimos hacia Managua, del aeropuerto me llevaron directamente a presencia del presidente Daniel Ortega, y durante esos días siempre estuve con él, lo ayudé a preparar una intervención en la televisión, había miedo con las inundaciones en Managua, que está rodeada de montañas, hay canales de desagüe que no se sabía en qué condiciones estaban, entonces me tuve que montar en un helicóptero, y sobrevolar por ellos, la preparación se dirigió fundamentalmente hacia Bluefield, que era la zona más amenazada, ellos tenían mucha experiencia con respecto a los terremotos, pero no con los huracanes, en este caso se trataba de un categoría 4. Recuerdo que la noche del azote viajaba con el Presidente del Palacio de Gobierno al Estado Mayor del Ejército, donde estaban las comunicaciones, y recuerdo que ellos se comunicaban por radio con el comandante William Ramírez, que estaba en Bluefield, y en una oportunidad dijeron que allí estaba empezando a soplar muy fuerte el viento e iban a llevar a las personas para la selva y entonces les dije, que tenían que llevarlos a lugares sólidos, se decidió llevarlos a los hospitales cubanos que habían allí, que resistieron bien el huracán. Yo había estado sin dormir todo ese tiempo, la noche cuando pasa por Managua lo hace como depresión, estábamos en la casa de gobierno y se veían los estragos por las ventanas, tenía bastante viento y lluvia, los nicaragüenses estaban asombrados, yo les aclaré que en Bluefield hubo mucho más, fue una experiencia interesante desde muchos puntos de vista, yo trabajaba directamente con el presidente, me dirigía el Consejo de Ministros en pleno, participé en las reuniones de ellos, donde se estaban viendo todos los pormenores de cómo enfrentar el huracán, el principal diario de oposición atacaba mucho al gobierno sandinista por la forma en que estaban siguiendo el asunto del ciclón, decía que lo estaban militarizando, pero había que tomar medidas porque era un huracán muy intenso, un categoría 4, comparando lo que pasó, las medidas que se tomaron estuvieron acertadas, después que todo pasó yo me fui a dormir, y lo hice desde las 2:00 p.m. de ese día hasta las 5:00 a.m. del siguiente, en que me avisaron de que el presidente me invitaba a ir con él a Bluefield, nos montamos en su avión, con el embajador de Cuba, el jefe de la misión militar nuestra allá, Gral. Néstor López Cuba, los compañeros de la Defensa Civil, dos sacerdotes que había invitado Ortega y la escolta, y cuando nos bajamos en Bluefield no había pista ni torre de control, la pista estaba al lado del mar y el huracán se lo había llevado todo, aterrizamos como pudimos, había incluso dos jeep dentro del avión, y participé en una conferencia de prensa que dio el presidente, para la prensa nacional y extranjera allí reunidas, aquello estaba destruido, era un amasijo de tablas, de hierros, sólo en los lugares muy sólidos como los hospitales cubanos afortunadamente resistieron y allí resistió la gente. Volando sobre el Rama que es un río muy caudaloso, parecía un mar, se veían algunas casitas con gente encima del techo, la cifra oficial de muertos fue de 318, compárenla con lo que ha pasado en Centroamérica ahora, y se verá que el trabajo que ellos hicieron de prevención fue efectivo. Fue la primera experiencia de Cuba en la ayuda a un pueblo amenazado por un ciclón, hasta ahora ha sido la única, pero nosotros estamos en disposición de prestar esa ayuda a cualquier país que lo solicite y lo necesite, aunque cada país tiene su servicio meteorológico, los compañeros del servicio nicaragüense de meteorología tuvieron que ser evacuados pues sus instalaciones en el aeropuerto no eran seguras desde el punto de vista de las comunicaciones, y en el Telcor (Ministerio de Comunicaciones) se les habilitó una salita para ellos, cuando yo cuando podía iba allá, y una vez un compañero del servicio de ellos fue a informar a la oficina del presidente, nosotros allá teníamos una línea directa con Cuba, desde La Habana también trabajaron el ciclón porque por esa línea recibía información de Cuba y por Fax se enviaban los modelos de pronóstico, las fotos de satélites, teníamos reproducida una filial de meteorología en la propia oficina del presidente.

B.S.M.C.- Durante la amenaza de un ciclón a Cuba, ¿cuáles son las técnicas que le inspiran más confianza?

J.R- El hombre, porque modelos de pronóstico hay muchos, tanto cubanos como extranjeros, pero ellos te dan una guía y un abanico de posibilidades, ni aun los modelos más sofisticados que existen en el mundo actual describen exactamente la trayectoria de un huracán, por lo tanto es el hombre el que decide, tomando en cuenta las condiciones reales que existen en la atmósfera superior, cuando tenemos un ciclón en Cuba las informaciones son muy importantes para saber donde está, las de la red de radares también, cuando tenemos un huracán que está al alcance del radar, esa información es importantísima, y la información de satélite permite ver al huracán aun cuando está muy distante, todas esas técnicas hay que conjugarlas, porque el satélite también tiene sus modelos y sus técnicas de pronóstico, pero el hombre es el que integra todo eso, y te voy a poner un ejemplo, cuando el Georges salió de la República Dominicana, lo hizo con una zona central bastante elongada, en realidad había tres centros de circulación, de esos tres sólo uno iba a prevalecer, es importante saber cúal será, porque el pronóstico de trayectoria se guía por el centro, las técnicas de satélites que se emplearon permitieron ver que uno de los centros que estaba más al norte era el que iba a perdurar, pero el radar de la Gran Piedra confirmó eso, no sólo tienes información de un lado, sino que dispones de otra que te la reafirma o no, y nosotros a pesar de que otros servicios meteorológicos tomaron un centro más al sur, y dieron en determinado momento un pronóstico del Georges hacia el sur de la provincia de Santiago de Cuba, en el mar, cosa que hubiera sido mucho peor para Cuba, nosotros nos fuimos con nuestro centro que estaba más al norte, y con eso emitimos el pronóstico de por donde iba a pasar, que era por el norte de las provincias orientales, y efectivamente, cuando ya estaba tocando tierra la estación meteorológica de Maisí dió la confirmación de esto, o sea, es cómo se conjugan todas las escalas de observación y diferentes medios de información para puntualizar o no el criterio del especialista, y por supuesto los modelos de pronóstico lo que te dan son las características generales de movimiento, pero es el hombre el que integra todo eso en su mente y da el resultado de su análisis, él es el factor fundamental, el más importante.

B.S.M.C.- Usted es una de las personas más conocidas en nuestro país. ¿Cómo ha logrado asumir la responsabilidad que implica ser una figura pública, combinándolo con su trabajo al frente de su Departamento y en la investigación?

J.R.- No es nada fácil, yo no busqué ser una figura pública, la vida me lo trajo, y se asume como otro trabajo, en realidad eso te da la ventaja de ser muy conocido, aunque tiene también sus desventajas, por ejemplo uno sale a la calle y no tiene una vida privada, cualquier persona cuando sale hace lo que le parece, yo no puedo, porque uno tiene que ser consecuente con el hecho de ser una figura conocida y querida por la gente, en eso me parece que está el reflejo de que yo soy un poco el símbolo de todos los compañeros que trabajamos la meteorología en nuestro país, a los que la gente no conoce, a mí sí por la televisión, esto te da la responsabilidad social de cómo tienes que comportarte, de que te van parando en una esquina 10 personas, una señora, una viejita, un joven, un trabajador y te hacen preguntas interesantes, te preguntan el pronóstico, uno tiene que estar actualizado, aunque yo esté ese día de descanso, o de vacaciones, tengo que saber el pronóstico, porque es probable que me lo pregunten en la calle, o donde quiera que llegues. La otra cuestión son las actividades que uno tiene, yo soy Diputado a la Asamblea Nacional del Poder Popular, participo en las Asambleas de Rendición de Cuentas de los delegados a sus electores, en las asambleas municipales, las provinciales, en todas las actividades de la Asamblea Nacional, tengo obligaciones con los electores que me eligieron, soy miembro de la Comisión de Salud, Deportes y Medio Ambiente, soy vicepresidente del grupo parlamentario Cuba-Canadá, a eso se le añade la televisión, que te consume un tiempo, y se le suma la gran responsabilidad de ser jefe del Departamento de Pronósticos, hay que hacer trabajos de investigación, publicar artículos, dar conferencias, que son muy necesarias porque hay que instruir a la gente, por ejemplo, uno se preocupa porque hay muchas generaciones de cubanos que no conocen lo que es un huracán intenso, de categoría 3 o más y todo parece indicar que la actividad ciclónica a partir de 1995 ha ido en aumento y lo seguirá haciendo como en los años 1930 al 1960, la gente tiene que estar preparada para esperar un ciclón que no sea un Georges categoría 1, o Lili categoría 2, o Kate categoría 2, y eso se logra con la información, por eso doy conferencias, seminarios, lo mismo en la sede que en las oficinas de provincias. Puedo hacerlo porque en mi experiencia de dirección he descentralizado mucho el trabajo, tengo magníficos compañeros y colaboradores, tengo tres sustitutos y cada uno tiene sus tareas, además este departamento tiene varios grupos de trabajo, con su jefe cada uno, el del grupo de pronóstico a corto plazo y fenómenos peligrosos, el de plazo medio, el de provincias habaneras, y el de satélite, y si mañana se tuviera la necesidad de crear otro grupo, este también tendría su jefe, porque hay descentralización de las tareas, y eso también es gracias a que tengo colaboradores muy capaces, que hacen que todo funcione correctamente y tratamos de buscar una dirección lo más colectiva posible, y gracias a eso, con el tiempo hemos logrado darle participación a la gente. Estamos trabajando por objetivos, con los que la gente se ve comprometida, su cumplimiento o no es el que hace, por ejemplo que un año en el que yo personalmente he tenido mucho trabajo, sea el año en que nuestro departamento ha alcanzado de forma global mayores éxitos, porque sobrecumplimos el objetivo número uno de la institución de evaluación del pronóstico por encima de 85%, tuvimos 86.9%, o sea, el 1.9% por encima del objetivo y 3.1% por encima del promedio histórico, que es de 83.8%. Sobrecumplimos en la obtención de moneda nacional, de un plan de $29000 obtuvimos $36000, y todavía nos queda alguna cosa por cobrar, el plan en divisas lo sobrecumplimos en más del doble, no ha habido errores significativos en el pronóstico, ya llevamos 5 años sin ellos, tuvimos que lidiar con años muy difíciles, desde el punto de vista meteorológico, evento ENOS con afectación en la etapa invernal, sequía y una activa temporada ciclónica, los eventos meteorológicos peligrosos fueron pronosticados con la suficiente antelación para que se tomaran medidas, por ejemplo, el del 2 al 4 de febrero, vientos de 114 km/h en La Habana, inundaciones costeras, por lluvias intensas, se había pronosticado, los de la temporada ciclónica también han sido altamente valorados por la máxima dirección del país, cuando la sequía del segundo y tercer trimestres del año, los compañeros de plazo medio tuvieron un papel fundamental, porque este año implementamos el pronóstico hasta 10 días, el cual se llevaba a reuniones en el Comité Central para mostrar la táctica de siembra o no de caña en las distintas provincias, un trabajo de importancia enorme. Se ha participado en eventos nacionales e internacionales, se han dado más de 15 conferencias, se han hecho dos publicaciones, el folleto resumen de temporada ciclónica e invernal está actualizado, todo eso es producto de una dirección colectiva, yo como jefe centralizo todo eso, pero al mismo tiempo exijo que la gente trabaje también, y que los objetivos se cumplan, pero la gente también está motivada a hacerlo.

BS.M.C. - Háblenos de su labor en el Comité de Huracanes.

J.R.- Participé por primera vez en el Comité de Huracanes en 1989, representando a Cuba, aquello fue un encontronazo, era la primera vez que yo participaba en una reunión de esa envergadura y tuve que guiarme mucho por la intuición ante lo que se presentó allí. Recuerdo que estaba sentado en la reunión, el delegado de E.U. estaba hablando, presenta una diapositiva donde se ve un avión, y dice que ese es el avión soviético que interfería el vuelo de los aviones de reconocimiento estadounidenses, cuando él terminó tomé la palabra para decir que no había interferencia, pero el dice que sí, que cuando el Gilbert estaba en el Golfo de México los aviones de ellos no habían podido hacer las observaciones que ellos querían porque era el soviético el que tenía autorización, ahí yo dije que en primer lugar ese avión tenía tripulación soviético-cubana, era un avión laboratorio, en segundo lugar que hasta ese momento E.U. tenía la hegemonía en el área de llegar a los huracanes en vuelos de reconocimiento, que ya esa hegemonía no existía porque a partir de ese momento otro país que iba a hacer vuelos era Cuba, con la ayuda de la U.R.S.S., y que no era nuestra culpa haber cumplido con los requisitos internacionales de solicitar autorización al centro de control de vuelos, que es quien internacionalmente da el permiso aéreo, y se lo dieron al avión cubano porque lo había pedido primero, y que por eso estábamos en la legalidad y no había ningún tipo de interferencia en eso, y ahí mismo se formó el problema, después E.U. quiso imponer como plan operativo en caso de huracanes, de que todo vuelo de reconocimiento que se hiciera tenía que tener la aprobación de ellos, a lo que yo me opuse rotundamente, a pesar de no tener ningún tipo instrucción al respecto, pero por intuición me opuse, porque Cuba es soberana y sólo tiene que regirse por lo que está aceptado internacionalmente, se nombró entonces una comisión en la cual estaba el representante de la O.M.M., el delegado de E.U. y otro señor que era del Caribe, pero era más norteamericano que el propio norteamericano, para discutir cómo quedaría aquello, una reunión en inglés, entonces yo dije que nosotros estábamos de acuerdo de hacer coordinaciones mutuas, en un plano de igualdad, para evitar accidentes, para mayor seguridad de los vuelos, para el intercambio de información, pero como éramos un país soberano, no teníamos que pedirle autorización a nadie, sólo al control de vuelos, que es el organismo de la O.A.C.I., designado para eso, así que cualquier otra cosa distinta a eso, no la íbamos a aceptar, él me dio de su puño y letra el escrito como él lo tenía y yo empecé a tachar y eso está actualmente así, de forma general, que cualquier país que hospede o realice vuelos de reconocimiento a huracanes, coordinarán la actividad, que puede ser por cualquier vía, teléfono, fax, teletipo, radio o incluso entre aviones en pleno vuelo, y quedó zanjada la cuestión. Por eso digo que mi primer tope internacional fue un encontronazo, no un tope.

Después en el 1991 se iban a hacer elecciones, y yo estaba un poco desacostumbrado porque nosotros estamos habituados a que nos propongan, y en ese mundo te tienes que proponer tú mismo, decir "yo quiero", y después uno mismo hacer labor proselitista, pero hay que hacerlo si uno quiere lograr algo, en la estrategia del Instituto estaba la de llevar la mayor cantidad de compañeros posibles a cargos, en la organización meteorológica mundial se iban a hacer las elecciones para vicepresidente del Comité de Huracanes, yo busqué apoyo y vi que lo tenía con América Latina en pleno, y con su voto logré la vicepresidencia del Comité, siendo reelecto en 1997, aún me mantengo en ese puesto, participo activamente en todas las reuniones, he participado en los Talleres de Ciclones Tropicales tanto en el que se efectuó en Huatulco, México, como el que se celebró en China, y tengo una activa participación dentro de la región en el Comité de Huracanes.

B.S.M.C. - ¿A qué científicos admira Ud. especialmente?

J.R- Ha habido muchos científicos dignos de respeto en el mundo, yo prefiero circunscribirme al campo de la meteorología, donde hay varias figuras importantes para mí, por ejemplo, yo considero que el Padre Benito Viñes, fue un precursor de gran importancia, porque a pesar de las conclusiones a las que llegó, y que llamó leyes, sin ser tales, tuvo en su tiempo un conocimiento de los ciclones tropicales más profundo que cualquier otra persona en el mundo y lo plasmó en sus obras de su corta vida profesional de 20 años, en ese tiempo él logró escribir las que se considera obras maestras de la meteorología tropical, y hay que decir también que tuvo suerte porque fue una época activa, si el Padre Viñes hubiera vivido en los años 70 y 80 del presente siglo, en lugar de en los años 70 y 80 del siglo XIX, no hubiera descubierto absolutamente nada, ya que en esta época de nuestro siglo no ha habido ciclones de importancia, debido a lo que hemos estado conversando sobre las etapas activas e inactivas, pero le tocó esa suerte y la supo aprovechar y ahí nos quedaron sus obras. La otra figura es la de Millás, pues indiscutiblemente era un individuo muy talentoso, que con las condiciones de aquella época en que no había radares ni satélites, a partir de los años 1940 en adelante comenzaron los aviones, los sondeos de la atmósfera superior comenzaron cuando la II Guerra Mundial, antes de esa fecha no había nada, de ahí la importancia de Millás, que con sólo 7 estaciones meteorológicas pronosticaba un ciclón, era genial e intuitivo. Por otra lado tenemos también al Dr. Rodríguez Ramírez, cuya obra fundamental, en mi opinión, fue la creación de la escuela de meteorología, esa fue su obra cumbre, y si se le hubiese seguido haciendo caso a él, hoy en día tuviéramos en Cuba el centro de formación profesional para América Latina, lo que ocurrió fue que distintas coyunturas de aquel momento no favorecieron que aquella idea fructificara, pero gracias a esa idea es que tenemos los meteorólogos que tenemos hoy en día, con tan alto nivel mundial.

Estando este año en China, me pasa una muchacha por al lado, que yo supuse que era china, yo estaba conversando con colegas mexicanos y costarricenses, al pasar a nuestro lado se dirigió a nosotros en correcto español, de momento no la reconocí, y resultó que era la que nosotros conocimos por Rosita, la vietnamita que estudió en uno de nuestros cursos, que hoy en día es Jefe del Departamento de Pronósticos del servicio de meteorología de Viet Nam, es mi homóloga allá, o sea que hasta allá llegó la influencia cubana, con magníficos especialistas, y por supuesto en esto se pone de manifiesto la gran labor del Dr. Rodríguez Ramírez, quien al comenzar su trabajo en el servicio meteorológico era prácticamente él el único especialista que había, había hecho el master en Estados Unidos, era metorólogo por una maestría que había hecho, a pesar de ser Doctor en Físico-Matemática, pero él reorganizó el servicio, y de 7 estaciones que había al inicio llegamos a tener 64, con un buen nivel para la época. También en su mandato se desarrolló el proyecto Cuba 507, que nos dió los tres primeros radares que valieran la pena, pues hasta ese momento había sólo un Leika 42, un radar que ni siquiera era meteorológico sino militar, integró a Cuba a la meteorología mundial, con la ayuda de la U.R.S.S. y el campo socialista, las dos primeras estaciones receptoras de imágenes de satélites nos llegaron por esa época también.

Te he hablado de los cubanos en orden cronológico, ahora te voy a hablar de los que han sentado cátedra en el extranjero, Bjerkness indiscutiblemente es uno de los principales, porque englobó muchas cosas que estaban sueltas en una teoría general de los frentes, y de la circulación general que se usa hoy en día, y eso ocurrió en el año 1916, en plena I Guerra Mundial, y de ahí es que procede la palabra "frente", o sea que fue alguien para mí muy importante en nuestro campo. Hay también otros importantes científicos como por ejemplo Riehl, que fue un científico para mí genial, baste decir que al igual que Viñes vino de Europa sin conocer nada del trópico, sin embargo sólo dos años le bastaron para tener un modelo y una teoría de las Ondas del Este, que en lo fundamental se mantiene vigente hasta nuestros días.

B.S.M.C. - Algunas palabras para los jóvenes que comienzan su carrera en el campo de la meteorología.

J.R.- A los jóvenes que estudien y se superen, que muestren gran dedicación a nuestra ciencia, porque para dominarla es doblemente necesario hacerlo. Y que siempre sientan la enorme responsabilidad que contraen con nuestro pueblo, pues nuestra ciencia ayuda a salvar vidas y a hacer más eficiente nuestra economía.

 


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Last modified: February 05, 1999

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