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Por: José M. Rubiera Torres
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Instituto de Meteorología, CITMA |
Entre todos los desastres naturales, los ciclones tropicales son la primera causa de pérdidas humanas y económicas, debido principalmente a los fuertes vientos, las lluvias torrenciales, el enorme oleaje y a las intensas penetraciones del mar. No obstante, estos sistemas tienen un efecto positivo, el de traer lluvias muy beneficiosas a zonas que han padecido de una prolongada sequía.
Durante la temporada ciclónica recién finalizada en la cuenca atlántica, los meteorólogos dedicados a la vigilancia y al pronóstico de los ciclones tropicales tuvieron un descanso relativo al compararlo con el intenso trabajo, que realizaron durante los dos años anteriores, ya que en 1995 se desarrollaron 19 organismos y 13 en 1996. Nunca antes en el presente siglo se habían presentado dos temporadas ciclónicas consecutivas tan activas.
En contraste, una gran labor fue desarrollada por los pronosticadores encargados de informar sobre estos sistemas en la cuenca vecina del Pacífico Oriental, pues en 1997 ocurrió una intensa actividad ciclónica, que causó grandes daños y pérdidas humanas en áreas costeras del Pacífico Mexicano, entre esos daños se destacan los ocasionados por el huracán Paulín en la zona turística de Acapulco.
(retornar a la tabla de contenidos)
La región del Atlántico Norte (incluidos el Golfo de México y el Mar Caribe) clasifica en cuarto lugar mundial en cuanto a la formación de ciclones tropicales, desarrollándose en una temporada como promedio 8.4 tormentas tropicales (para el período 1886-1996), de ellas 5.0 alcanzan la categoría de huracán.
La temporada ciclónica de 1997 fue poco activa, ya que sólo se desarrollaron siete tormentas tropicales, de las cuales tres llegaron a la categoría de huracán. Además se originó una depresión tropical ( 17 - 19 de julio). La reducción de la actividad ciclónica en este año se debió a la manifestación de un evento ENOS (El Niño/Oscilación del Sur) muy fuerte, que impuso fuertes corrientes del oeste en la troposfera superior sobre la región del Caribe y el Atlántico tropical, condición desfavorable para la génesis y el desarrollo de los ciclones tropicales.
En la tabla 1 se muestra la clasificación de los ciclones tropicales según la intensidad de los vientos máximos sostenidos en superficie (OMM, 1996)
La poca actividad de esta temporada se manifestó fundamentalmente en la zona del Golfo de México y el Mar Caribe. En el citado golfo se originó un organismo Danny, que a la vez fue el único que penetró en áreas terrestres ; mientras que en el Caribe no ocurrió formación alguna, ni tampoco sobre dichas aguas se desplazó ningún organismo proveniente del Este, situación totalmente opuesta a la presentada durante la temporada de 1996 ( Ballester et.al. ,1997). Los seis organismos restantes se formaron sobre el área oceánica en latitudes relativamente altas (Fig. 1).
El huracán más intenso fue Erika, con una categoría 3 según la escala Saffir/Simpson (ver tabla 2). Este organismo fue el único que se originó en una onda tropical procedente de África, mecanismo principal de génesis en el Atlántico.
En la tabla 3 se presentan las frecuencias medias de los ciclones tropicales según los meses de la temporada ciclónica en que estos se desarrollaron a tormenta tropical y la distribución mensual en 1997.
Lo más significativo que se observa en la tabla anterior es el desarrollo de cuatro tormentas tropicales en julio, a pesar de la poca actividad anual. Este hecho sólo ha ocurrido con anterioridad desde 1870, en los años de 1966 y 1995. Todas estas tormentas alcanzaron dicha categoría en los primeros 16 días del mes, constituyendo éste el período más activo de la temporada. También en julio se originó la depresión tropical.
Otra característica de interés es la inactividad presentada en agosto, suceso que ocurría con cierta frecuencia en este siglo antes de 1930 , pero de esa fecha hasta el presente sólo se había manifestado en 1941 y 1961.
Otro mes significativamente anómalo fue septiembre, precisamente el de mayor frecuencia para el Atlántico, en esta ocasión se generó únicamente un ciclón tropical, hecho que no se presentaba desde 1976.
Un resumen general de los ciclones tropicales de 1997 se muestra en la tabla 4.

30 Junio - 4 Julio
Se originó en la tarde del 30 en una circulación bien definida de niveles bajos asociada con una baja frontal, a unos 385 km. al sur de Cabo Hatteras, Carolina del Norte. Con lento movimiento al este ganó algo en intensidad y se clasificó como la primera tormenta tropical de la temporada en horas de la tarde del día primero. Desde la noche inclinó su trayectoria al nordeste y manteniendo su movimiento al primer cuadrante se degradó a depresión tropical en la tarde del 3 y en la madrugada del siguiente día perdía sus características tropicales sobre el Atlántico.

11 - 12 Julio
En un área de tiempo perturbado, inicialmente originada en los altos niveles de la atmósfera se desarrolló al mediodía del 11 la tormenta tropical Bill, cuando se hallaba a unos 340 km. al oeste de Las Bermudas. Se caracterizó su movimiento, durante su efímera existencia, por una componente general al nordeste. Bill se intensificó rápidamente y alcanzó la categoría de huracán en la mañana del 12 y en horas de la noche de ese mismo día perdió sus características tropicales.

13 - 16 Julio
Surgió en la mañana del día 13 en un área de bajas presiones situada a unos 450 km. al sursudeste de Cabo Hatteras. Ese mismo día por la tarde se clasificó como tormenta tropical, mientras se mantenía casi-estacionaria. Inició desde la mañana del 14 un lento desplazamiento al nortenordeste y después en la noche entre el estenordeste y este, degradándose a depresión tropical en la madrugada del 15. Con igual intensidad y rumbo continuó hasta disiparse en la tarde del 16 al nordeste de Las Bermudas.

16 - 26 Julio
Se formó en la tarde del 16 en un área de bajas presiones que se hallaba sobre el noroeste del Golfo de México. Se mantuvo casi-estacionaria hasta la madrugada en que comenzó a moverse al nordeste a medida que ganaba en intensidad y organización, catalogándose como tormenta tropical en la mañana del 17. Danny continuó intensificándose y alcanzó la categoría de huracán en la madrugada del 18, pasando por el norte de New Orleans y estacionándose en la zona sobre la desembocadura del Mississippi. Con movimiento aproximado entre el nordeste y estenordeste muy lento, en ocasiones estacionándose, se mantuvo cercano a la costa de los estados de Mississippi y Alabama hasta la tarde del 19 en que penetró en tierra cerca a la frontera entre Alabama y La Florida, perdiendo rápidamente en intensidad, degradándose y disipándose en la tarde del 20.
Danny ya disipado se trasladó lentamente por el sudeste de los Estados Unidos, pero el patrón nuboso asociado mantenía su circulación. Al salir al mar por las costas de Carolina del Norte se catalogó de nuevo como tormenta tropical en la tarde del 24. Después con una componente general al primer cuadrante, continuó su traslación, próximo a la costa nororiental de los Estados Unidos, extratropicalizándose en la mañana del 26.

3 - 15 septiembre
Surgió en el seno de una fuerte onda tropical procedente de Africa en la madrugada del día 3, al este y algo distante de la isla de Trinidad, grupo sur de las Antillas Menores. Con rápido movimiento y una componente general al oestenoroeste alcanzó la categoría de tormenta tropical en la tarde de ese mismo día. Desde el final de la tarde hasta las primeras horas de la noche inclinó su trayectoria casi al nortenoroeste, para tornarse de nuevo al oestenoroeste con rapidez en su traslación hasta la tarde del 4. Después de presentar cierta desorganización de su patrón nuboso, en la mañana del siguiente día, motivado por su recorrido en un ambiente de alta cizalladura del viento, se reorganizó en la tarde y comenzó a moverse con lentitud en la misma dirección, aumentando gradualmente su intensidad para convertirse en huracán en la mañana del 5. Su proceso de intensificación continuó y su movimiento se tornó más al noroeste hasta hacerse casi-estacionario al norte de las Antillas Menores. En la madrugada del 7 reinició un lento movimiento al norte y después al nortenordeste con mayor velocidad de traslación, alcanzando su máxima intensidad ( 200 km/h ) en la tarde del 8, la cual mantuvo por casi 24 horas.
Continuó el rumbo al nortenordeste disminuyendo gradualmente su intensidad hasta la tarde del 10 en que inclinó su trayectoria entre el nordeste y estenordeste tomando la categoría de tormenta tropical en la noche del 11. Con igual rumbo siguió hasta la tarde del 12 en que comenzó a desplazarse entre el estesudeste y sudeste. En la mañana del 14 retornó su trayectoria hacia el primer cuadrante, pasando por el área de las Azores un día después. Erika comenzó a perder sus características tropicales desde el día 15.

7 - 8 octubre
Se formó en un área de bajas presiones a unos 880 km. al estesudeste de las Islas Bermudas en la mañana del día 7. Con una componente en general al este alcanzó la categoría de tormenta tropical en la mañana del 8. Inclinó algo su trayectoria al estenordeste y ya en la noche perdió sus características tropicales.

16 - 17 octubre
Se desarrolló en un área de bajas presiones sobre el Atlántico al nordeste del grupo norte de las Antillas Menores en la mañana del día 16. Grace durante su efímera vida mantuvo su trayectoria hacia el primer cuadrante con un movimiento entre el estenordeste y este. En la mañana del siguiente día se degradó a depresión tropical y rápidamente se extratropicalizó.

Ballester, M. , O. García y J. Rubiera (1997): Temporada ciclónica de 1996 en el Atlántico Norte. Dpto. de Pronósticos, INSMET-CITMA. Aseguradora del Turismo, La Isla S.A., 20 pp.
OMM (1996): WMO/TD No. 494 Tropical Cyclone Programme, Report No. TCP-30. Ginebra, Suiza.
Simpson, R. H. y H. Riehl (1981): The hurricane and its Impact. Lousiana State Univ. Press, Ba Ton Ronge (ISBN )-8071-0688-7) 398 pp.
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